martes, junio 21, 2011

Además el cajón estaba vacío


"Está claro que Cristina Kirchner está mintiendo. Lloran frente a los pobres, el vestido negro forma parte de una escena semiótica, el luto forma parte del disfraz". Todos aquí somos concientes de que Cristina en realidad no es humana ni tiene sentimientos y la muerte de su compañero de toda la vida no la afecta en lo más mínimo. Todo está fríamente calculado, desde el velorio organizado por fuerta bruta hasta los bondis llenos de esclavos del conurbano que asistieron por un chori a simular llanto por la muerte del gordo valor. Seguí así Lilita, que la desesperación por la falta de votos te siga haciendo descarriar.



Saludos
D.F.

22 respuestas:

Felipe Vallese dijo...

Pero, Lilita, los esclavos lo son por ser libres de libertad absoluta. Ellos son tan libres que pueden venderse. Ahora, si cobraron sunescandalo!!

Zilog dijo...

Y podes creer que conozco subnormales que estan seguros que el cajon estaba vacio y cuando se habla del tema de las torres gemelas y se sugiere que fue un auto atentado no admite ni la duda saltan como leche hervida
Lo que es el lavado de cerebro eh!?

Eduardo Real dijo...

Che, dejen de reirse de una mujer con capacidades diferentes. No sé qué dirá Quintín, el presidente de su club de fans, pero parece que la paciente psiquiátrica ambulatoria sigue haciendo de las suyas.

Hugo dijo...

Jajaajajajaja. Excelente comentario. Bueno si somos estrictamente críticos, no hay ninguna prueba ni a favor ni en contra de que Néstor estuviera en el cajón. Yo personalmente no creo que Néstor esté vivo, no le veo mucho sentido, la única razón que podría haber para una farsa de esa magnitud no era previsible: que Cristina ganara una gran intención de voto (además ya venía ligeramente repuntando el Kirchnerismo para entonces). Además el riesgo político de si se lo llegara a encontrar vivo es gigantesco.

No me parece del todo repudiable que siempre se deje una pequeña duda sobre cualquier hecho, pero de ahí a afirmar que el cajón estaba vacío (cuando nunca lo abriste y miraste adentro y no tenés ningún tipo de prueba) es una estupidez y un insulto.

En cuanto a las torres, es como decís, es el lavado de cerebro. La gente tiene miedo de dudar porque eso hace pensar que el Mundo podría ser un lugar mas terrible de lo que aparenta. "¿En qué voy a creer ahora, si no puedo creer en lo que dice la televisión?" :P. Si lo de las torres no fue un auto-atentado, le anduvo muy cerca (ver el documental Zero que pasan cada tanto en Telesur, o el libro Hitler Ganó la Guerra de Walter Graziano).

Massa dijo...

Yo soy opositor y no creo que este vivo. Las opciones (con animo de ser conspirativo) que podria pensar son:
- Que se suicido (no lo creo, no me parece que diera el tipo del suicidio)
- Simplemente, que estuvo mucho tiempo muerto y estaba entrando en putrefaccion (mas razonable, pero que no agrega nada).
En esta no me meto. Pero igual, creo que lo de viudita llorante ya no va mas - veremos como van las encuestas ahora... cuando la gente en serio empiece a pensar en a quien votar.

Marcelo dijo...

¿A quien votas vos Massa?

Rudolf97 dijo...

igual, creo que lo de viudita llorante ya no va mas

Solo a un tipo como vos no se te mueve un pelo si se te muere tu esposa después de años/décadas de pareja y quedás solo con tus hijos. Cualquiera diría que un tipo así sería flor hijo´puta, pero bueno, no quisiera extralimitarme en las palabras y colocarte dentro de semejante epíteto.

Fernando dijo...

<span>No me jodan. El del video es ALFREDO CASERO con peluca. GENIO!</span>

Massa dijo...

Notaste que en el exterior no llora? Solo llora en el conurbano bonaerense.

Massa dijo...

Me estan jodiendo con lo de auto-atentado, no? O en serio lo creen? Que otra cosa asi, seria, creen? En los Protocolos de los Sabios de Zion, creen? Cuenten, cuenten.

Anonimo dijo...

Y claro, no vas a comparar cn Carrio, que "esta radiante" (peo necesitra decirlo)

Anonimo dijo...

Massa: Mira Zero y despues opiná.

Rodrigo dijo...

Ayer Carrió tuvo que justificar por su cadena favorita como fue que erró en su enésimo pronóstico que decía allá por el mes de marzo del 2011 que Cristina no se iba a presentar. Y utilizó el mismo siniestro, irrespetuoso y repugnante argumento que Massa. Desde qué lugar se puede evaluar el dolor ajeno?. Yo perdí a alguien muy amado por mí hace 4 años de manera repentina, violenta (si, fue en un asalto) y de solo imaginarme a alguien midiendome el dolor, corrigiendome las lagrimas, interpretando mi duelo, me genera asco y violencia.
Por favor Massa, no palabrees el vacío que te genera la incomprensión del sentimiento ajeno, que no hables de lo que no tenés idea, es una norma en vos, pero hablar de la perdida del compañero de toda la vida, padre de sus hijos.....es otra cosa; me gustaría que los massistas (Carrió es una de ellas, que duda cabe) criticaran todas las acciones de gobierno, propongan sus ideas y como las van a desarrollar y eviten interpretar algo tan abismalmente desconocido para sus corazoncitos enojados e inescrupulosos, para ver si ahí, desde esa mirada despiadada, desafinada, encuentran la grieta para meterse.
Algo más, me pueden explicar estos enfermos que tiene que ver que quede viuda a que siga haciendo lo que hizo toda la vida, que es participar en politica?, me imagino que el falso debate de si ella puede sin él quedo roto antes de empezar y que tendran alguna idea un poco mas iluminada y menos misogina para defenderse. Eso espero realmente, porque ser opositor en este país cada vez se parece más al absurdo e inretornable camino del ridiculo. 

Maga dijo...

Rodrigo, es realmente dificil para los que sí nos tocó perder a alguien, tomarnos con liviandad (que merecen) los cínicos comentarios de cada día. No creo que podamos esperar que generen algo más que ese visceral asco por lo que no pueden comprender, porque no pueden construir. Saliendo de Carrió y el anticomentarista estrella, que si bien es una persona, no está tan cerca como para que sea 'real', vos, yo, todos, conocemos personas así, seguramente. Es la impotencia hablando, el resentimiento, la soberbia ante lo que no pueden comprender. Es gente...sencillamente. En sus opiniones políticas probablemente se vean así, y se muestren a sí mismas como la iluminación permanente, el eterno denunciante. Y sobre eso se apoya lo que decanta después en comentarios asquerosos y nauseabundas entrevistas. 
El hecho de que sea viuda, que tenga fuerza, que sea admirada, exitosa y reconocida, les devuelve en reflejo sus  propias miserias. Apelan y apelaran mil veces a golpear lo más sensible de alguien sensible, porque otra cosa no pueden. En eso, después de respirar muy hondo y aguantar la bronca, hay algo tranquilidad. Sabemos quiénes somos. :)

ANTIMP dijo...

No Estados Unidos nos jode con que mato a Bin Laden y lo enterro en el fondo del mar.

Rudolf97 dijo...

Ayer charlando con mi señora de política, sumó un dato interesante desde la óptica femenina y acá Maga u otra mujer que ande dando vuelta podrá comentar si nota lo mismo.
Mi señora me cometaba (cosa que a mí desde la mirada masculina se me escapó) que todo ese odio, resentimiento, bronca y un largo etc. de Carrio destila sobre Cristina es en el fondo simplemente envidia de mujer a mujer, a parte de otras cosas claro.
Y basta hacer una comparación de las carreras políticas de una y otra, más la llegada y cariño que tienen ambas como respuesta de la gente (para acrecentar aún más la situación) para notar que como mujeres, Carrio emana una profunda envidia por todos los poros y que está totalmente desbordada por este sentimiento que no puede controlar.
Cristina es en persona todo lo que ella hubiera querido e imaginaba para sí, pero la falta de tener lo que hace falta se lo impidió. Hoy Carrio no es nada ni nadie, no representa a nadie ni a nada y es solo parte de un decorado de un canal que según el programa lo ponen junto con los cartones pintados que decoran en primer o segundo plano y de tanto en tanto le dicen "aire" o le ponen el cartelito para que grite algo, resumido la misma función de cualquier reidor de programa de comedia de mala muerte donde se le paga a gente que está detrás de cámara para que ayude a diluir el chiste malo, mientras, Cristina recibe o es recibida por diversas primeras autoridades a nivel mundial y tratada como una igual con el mayor de los respetos, y escuchada y valorada como a pocos. Mientras Cristina es escuchada con interés tanto en la ONU o algunas de las reuniones cumbres de los distintos G Mundiales, Carrio anda hablando mierda de Argentina para algún diario impresentable o alguna embajada del primer mundo, o hace de reidora/gritona en TN.
No es poca cosa que semejantes diferencias no generen envidia femenina. Y una mujer dominada por la envidia (y no sana justamente) bueno, más de uno querrá evitar cruzarce con alguna víbora venenosa.
No me parece nada dislocada la idea como mirada desde la psiquis femenina del asunto.

Maga dijo...

Si che, estoy de acuerdo con la señora Rudolfa :P
Ojo, es también entrar en el terreno hiper subjetivo, casi de 6º sentido, muy dificil de explicar. No estoy segura de que sean caracterísiticas de género exclusivas, pero sí algo que las mujeres, a lo mejor, vemos más. Existen también hombres que ante el éxito de un semejante, o se sienten orgullosos y se alegran, o tratan de destruirlo como sea. En el mundo masculino eso se llama competencia. 

Ayer veía videos de archivo, donde Carrió dice -de la manera más pereversa que puede- que ella la quiere a Cristina, que como persona la quiere. Eso, puesto en el cine y en guión, en dos personajes femeninos, es la amiga que 'quiere' a la que envidia y no ve la hora de tirar a una zanja. Incluso en la parte que podría ser más 'humana' de Carrió, como la empatía por el dolor de Cristina quedándose viuda, fijate, ni siquiera es un real sentimiento. Una vez que CFK anuncia su candidatura, Carrió automáticamente traduce el tema a un engaño. Del que ella es la víctima. Leyendo más cuidadosamente, lo de Carrió es siempre reaccionar, en función de lo que Cristina es y Cristina hace. Fijate como estructura su discurso, fijate como recalca su yo en oposición, como tiene que dejar de ser la que era para ser distinta a la mujer que no puede ser. Y como se pinta con trazos de bondad que no puede demostrar de ninguna forma. Carrió vive en su reaccionario discurso, en su envidia, en su no poder ser por ella misma.

Maga dijo...

Si che, estoy de acuerdo con la señora Rudolfa :P
Ojo, es también entrar en el terreno hiper subjetivo, casi de 6º sentido, muy dificil de explicar. No estoy segura de que sean caracterísiticas de género exclusivas, pero sí algo que las mujeres, a lo mejor, vemos más. Existen también hombres que ante el éxito de un semejante, o se sienten orgullosos y se alegran, o tratan de destruirlo como sea. En el mundo masculino eso se llama competencia. 

Ayer veía videos de archivo, donde Carrió dice -de la manera más pereversa que puede- que ella la quiere a Cristina, que como persona la quiere. Eso, puesto en el cine y en guión, en dos personajes femeninos, es la amiga que 'quiere' a la que envidia y no ve la hora de tirar a una zanja. Incluso en la parte que podría ser más 'humana' de Carrió, como la empatía por el dolor de Cristina quedándose viuda, fijate, ni siquiera es un real sentimiento. Una vez que CFK anuncia su candidatura, Carrió automáticamente traduce el tema a un engaño. Del que ella es la víctima. Leyendo más cuidadosamente, lo de Carrió es siempre reaccionar, en función de lo que Cristina es y Cristina hace. Fijate como estructura su discurso, fijate como recalca su yo en oposición, como tiene que dejar de ser la que era para ser distinta a la mujer que no puede ser. Y como se pinta con trazos de bondad que no puede demostrar de ninguna forma. Carrió vive en su reaccionario discurso, en su envidia, en su no poder ser por ella misma.

Carlos Balmaceda dijo...

CARRIÓ: UNA PUTA DE LA LENGUA

Si Carrió expresa a una parte considerable de nuestros compatriotas, estamos mal. Un candidato, un líder, un referente, no es, no debería ser, solamente un programa, un conjunto de medidas, una ideología, también es un estilo, una correspondencia de gestos, un enlace entre uno y millones de almas. Yrigoyen, al que Carrió no menciona cuando traza grandes líneas de liderazgos históricos (nombra a Alem, a Frondizi, deja afuera a Illía y pone por allí al ubicio repúblico Lisandro De La Torre en esa secuencia) era "El Peludo", discreto, silencioso, hábil y tan valiente como que se alzó en armas durante veinte años para llegar al poder. Era un carismático extraño, mudo casi, del que se cuentan poquísimas imágenes, tan esquivo fue siempre a la luz del sol. Los golpistas del ´30 saquearon su casa de la calle Brasil alardeando de que cascoteaban la cueva del peludo, ese animalito tan pampeano, silencioso e indescifrable como él. Y luego, cuando los radicales leales como Jauretche y Manzi se alzaron contra el golpe, se jactaron de cortar "orejas de peludo", que hasta esa atrocidad cometieron -cortar las orejas de los sublevados-, anticipando las tropelías que luego multiplicarían al reprimir al siguiente movimiento de las masas argentinas durante el siglo XX. Ese hombre, con una verba barroca, que hablaba de "efectividades conducentes" fue transportado en andas por el pueblo hasta su descanso final. Cuatro entierros registra la historia argentina de la centuria pasada con esas características: Yrigoyen, Gardel, Evita y Perón.
Estábamos entonces en la línea que se traza entre el entramado ideológico, afectivo, erótico en el más amplio sentido del líder y su pueblo. La idea podría expresarse así: algo de uno se queda en los otros, y algo de ellos se imprime de algún modo en su alma. Pura correspondencia, espejo, o más bien la parte por el todo de un alma colectiva.
No es casual que en un país en el que el cocoliche era casi, casi, el idioma oficial, un tipo como Yrigoyen, un vasco con aires de la pampa pero que solía gastar sombrero y andares de compadrito, se las entendiera tan bien con su pueblo.
(sigue)

Carlos Balmaceda dijo...

(viene de post anterior) Y así llegamos a Carrió, que, como dijimos, debe estar expresando el entramado estético, ético e ideológico de algunos argentinos. ¿Pero cuáles? Se me vienen a la mente unos cuantos: esa lengua incontenible, amorfa, que sentencia desde un púlpito, trae los aires de escribas, de cagatintas, de editorialistas que, revisados tras incontables publicaciones, manifiestan incoherencias, disparates, temeridades. Los une a Carrió la impunidad, una complicidad de cófrades que se perdonan los dislates que afirmaron hoy y que negarán mañana. Una responsabilidad individual que se absuelve colectivamente, en un juego cerrado de voces, que si se abriera, se revelaría como falso, débil, imposible. Hay una gestualidad, un ritmo en la palabra que los une; burgueses seguros, que no titubean y miran a su interlocutor con aire de superioridad: ahí los tienen a Majul, Lanata, Eliaschev, no casualmente en sintonía con cada imbecilidad de Carrió; perdonando, disimulando o disponiéndose a la estupidez con arrestos de gente de bien. Gran embuste que detrás muestra una descomposición del alma, porque hay locura en Carrió, y no tiene, como en Hamlet, ningún método; lo de Carrió, por su inconsecuencia, por su impunidad sólo es posible ante la falta de repreguntas y el silencio de los periodistas independientes, lo de Carrió cansa el alma, perturba, asquea.

Carrió dice, como ayer, tan suelta de cuerpo, que no esperaba que Cristina se presentara, que la defraudó, después de haber afirmado que, en su parecer, no lo haría. Repasemos, aunque más no sea para aportar un poco de salud a la república, esta secuencia lógica. Carrió afirma que Cristina no se ha de presentar, que teme perder, dice incluso, hace menos de un mes, que la candidata será Alicia Kirchner, y luego afirma sentirse defraudada porque se presentó, lo que evidencia que su dolor era una farsa. O sea, ella sostiene que Cristina no se presentará, pero no por su dolor, que no menciona, sino porque su análisis, basado en el temor a una derrota, así lo determina, luego, al parecer, le da status de realidad confirmada a eso que apareció en su mente, especula con Alicia Kirchner, y después, cuando todas sus previsiones son defraudadas, entonces hace hincapié en una supuesta farsa. Lo ofensivo, lo insultante, la temible crueldad con que nos trata a los que creemos en este proyecto, no nos debe hacer perder de vista la ausencia de razón en lo que dice. La que sería una loca más o menos simpática, más o menos peligrosa, deambulando por estudios de televisión, en los países que ella misma tiene como modelo, aquí es una líder política sostenida por los multimedios que la consultan, sobre el pucho del anuncio presidencial, para que opine, para que ofenda, para que contradiga todo lo que antes dijo.
Es decir, son imbecilidades, son incongruencias, que uno puede responder vía twitter con una serie de puteadas, como bien hizo Lucas Carrasco, ejercitándose en el arte de la injuria con maestría, pero no hagamos a un lado el daño que le hace a la palabra y a su circulación en el ágora democrática, ni dejemos de lado a los cómplices que la dejan circular y le dan status de razón.
(sigue)

Carlos Balmaceda dijo...

(final) Y aquí estamos frente a otros dos arquetipos posibles con los que se emparenta el discurso pero también el alma de Carrió: los trolls, esos reptiles de la red, criaturas viscosas con una carga de odio, resentimiento y con la enorme necesidad de confirmarse en sus ideas que, de tan débiles, sólo en la confrontación y en la afirmación siempre cíclica e incompleta alcanzan un precario ser, y cierta clase media más amante de la oralidad, que del arcón de sus mandatos sacan a relucir las buenas formas burguesas que las alejan del troll, pero que a cambio exhiben una presunta superioridad moral que oculta muy bien ese tradicional miedo a embarrarse las patas en la política y quedarse así en la eterna vereda de la diatriba, de la queja, de la inacción, suertes de Enrique Pinti con el dedo levantado en advertencia para las generaciones venideras.
Los editorialistas y cierta clase media prefiguran a Carrió, en los que ella se encarna; los trolls, más recientes, la completan. Carrió tiene una desvergüenza, una boca de trapo, una capacidad de injuriar (que siempre preserva para sí la victimización y el equilibrio) que de algún modo los congrega y conjuga en una sola persona. Así, si Yrigoyen y su jerga encarajinada, representaban al cocoliche y a través de él a toda esa inmigración ascendente que pronto conformaría la clase media; Carrió y su capacidad de herir con base firme en el resentimiento y la imposibilidad, son como el destino final de esa clase, o de una parte, final, marginal, ciertamente patética de ese colectivo.
Carrió en su relación personal con la lengua es, con el debido respeto por las trabajadoras sexuales, como una puta, o más bien como su prostituyente: está en ajenidad con ella, la usa, la vapulea, se sirve dejando en plata partes de su propio raciocinio, y lo hace revolcándose, lasciva, frente a las cámaras de televisión y las cámaras patronales.  
Hagamos entonces que la Historia nos traiga otra palabra, mientras vamos enterrando el verbo moribundo de esta época.

Liberemos a la lengua del dominio de Carrió, dejémosla libre, tratémosla eróticamente, que fluya y corra, que venga y vaya, bien lejos de ella, bien lejos.

la vaquita dijo...

Sobre locuras, corduras y a lo que llevan en diferentes contextos, recomiendo este artículo (además bellamente escrito)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=96865

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