domingo, marzo 20, 2011

El bazar de armas Obama


De la fervorosa expectativa generada por los medios de comunicación al ser electo Barack Obama aún quedan algunos resabios. Sin embargo el país del norte básicamente no cambió su política exterior y su afán de exportar su visión guerrera, un gran negocio de los tiempos que corren, al resto del mundo.

Desde aquí habíamos planteado la otra cara de Obama, aquella que no se suele tomar en cuenta a la hora de los análisis simplistas que abundan en los tradicionales medios. Y continuando la campaña para comernos las armas como solución al hambre mundial, reproducimos una interesante nota de Juan Gelman en Página/12 de hoy que complementamos con un muy buen informe del gasto mundial elaborado por Kilimanyaru en Taringa basado en datos de SIPRI que realmente vale la pena leer.

El bazar de armas Obama

El complejo militar-industrial estadounidense es un gobierno aparte y el mandatario norteamericano ha decidido ser su presidente. No se trata sólo de continuar guerras, preparar otras, crear constantemente armamento más avanzado para reemplazar al “viejo”: Obama es su gran vendedor. Durante la gira asiática que realizó en noviembre del año pasado, cerró con India un acuerdo preliminar por valor de 4100 millones de dólares, el precio total de diez Boeing C-17. Poco antes, el 20 de octubre, envió al Congreso para su aprobación los términos de la exportación a Arabia Saudita de jets, helicópteros, misiles y más por el monto de 60.000 millones de dólares, la mayor venta de armas a un solo país en la historia de EE.UU.

El señor de la Casa Blanca se jactó en su discurso de recepción del Premio Nobel de la Paz de que su país era la única superpotencia militar del mundo y se dedica a confirmarlo y aun a ensanchar la afirmación. Aunque la potencia del Norte es la abastecedora más importante de armas –opera un 30 por cierto del mercado mundial desde hace años, seguida por Rusia con el 23 por ciento–, “el gobierno de Obama está modificando las regulaciones del control de exportaciones para ampliar su participación en el mercado, según varios funcionarios” (www.mcclatchy.com, 29/7/10). En agosto del 2009 instó a flexibilizar las normas de vigilancia en la materia y en su Mensaje a la Unión del 27 de junio del año siguiente reiteró el pedido, a fin de contar con “otro factor que contribuya a duplicar nuestras exportaciones en el 2015”.

Washington también ocupa el primer lugar en cuanto a gastos militares: un 43 por ciento de lo que destinan a ese rubro todos los países del planeta, según estimaciones atinentes al 2009 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri, por sus siglas en inglés). El 22 de diciembre pasado las dos cámaras del Congreso aprobaron el presupuesto más grande del Pentágono desde la Segunda Guerra Mundial: 725.000 millones de dólares para el año fiscal 2011, un 8 por ciento superior al del 2010, más del doble del que aprobó W. Bush en el 2001 y casi la mitad de lo que el mundo entero invierte en la materia.

Obama también supera a su antecesor en otro aspecto: en el 2009, primer año de su mandato, el Departamento de Estado autorizó exportaciones de las empresas privadas armamentistas por 40.000 millones de dólares, un 17 por ciento más que en el 2008, último año del gobierno de W. (www.sfgate.com, 11/3/11). La mayor parte de esas ventas, nunca afectadas por la crisis económica, fue a países del sudeste asiático y del Medio Oriente.

El mejor aliado de gigantes como Boeing, Lockheed Martin y otras megaindustrias del ramo es precisamente Obama: “El presidente está mucho mejor dispuesto a exportar armas que cualquiera de los gobiernos demócratas anteriores”, señaló Loren Thompson, un conocido consultor en temas de defensa. O como observó el subdirector de la Asociación de Control de Armas, organismo no partidario que promueve la adopción de políticas eficaces de control de armamentos: “Hay un bazar de armas Obama” (//money.cnn.com, 24/2/2011).

El Departamento de Estado cumple sin descanso esta tarea. Muchos cables filtrados por Wikileaks revelan que los diplomáticos estadounidenses actúan como corredores del complejo militar-industrial. Un cable fechado en noviembre del 2009 describe cómo un miembro de la embajada en Brasilia presiona al gobierno de Lula para que adquiera cazas, reitera los puntos favorables de la oferta y califica la decisión de aceptar la propuesta como un “acelerador de la relación militar y comercial creciente” que mantienen los dos países.

Un caso típico se describe en otro cable dirigido al Departamento de Estado, procedente de Oslo esta vez. Recapitula los esfuerzos de la embajada estadounidense para persuadir al gobierno de Noruega de que compre jets JSF a la Lockheed Martin en vez adquirir el Gripen fabricado por la empresa sueca Saab AB. Es un verdadero manual para diplomáticos vendedores de armas que, entre otras cosas, aconseja consultar a la Lockheed Martin “para determinar los aspectos de la compra que conviene subrayar” y desarrollar “una estrategia mediática conjunta”.

Es inocultable que la mayoría de esas exportaciones no son inocentes: Washington ha logrado con ellas mutilar la influencia rusa en Europa del Este, extender su influencia en Asia y Medio Oriente y crear además una suerte de cerco militar alrededor de Rusia, Irán y China. El sueño imperial de EE.UU. sigue en pie y así, como se dice, se juntan el hambre con las ganas de comer.

Saludos
D.F.

PD: Mucha más info al respecto aquí.

Imagen: http://www.sipri.org/

9 respuestas:

Yannnquissss dijo...

Cambio: sale Barack Obama, entra Barack Bombama. C5N es más pro-yanqui que la CNN. ¿Está mal tener pensamientos subversivos para con el imperio? ¿No es este (imperio) el gran titiritero de la corporación mediática (internacional)? ¿No es el enemigo? ¿Really?
PD: Me hace mucho ruido que (y aclaro que apoyo a Cristina) nuestro modelo siga siendo el de "MAS" (como fin). Por ejemplo: más consumo, más produccion. Nunca menos. Valga la ironía para hacer una crítica desde el apoyo. Ojalá que podamos ajustar la dirección de nuestro modelo para que no se convierta en algo parecido al Linux (una cosa absolutamente matriciada desde el capitalismo bombardero y por ende con sus mismas reglas).

javier dijo...

la conexion linux!

Francisco dijo...

Che ¿alguien me explica que crosta tiene que ver el gasto militar del gobierno de Estados Unidos con el capitalismo? Cuando se habla de industrias que viven de contratos gubernamentales, eso no tiene nada que ver con el capitalismo, eso es socialismo. Aparte, me resulta poco creible el rechazo que dicen tener al gasto militar. Acá en Argentina a los progres se les paspan las manos de tanto aplaudir a Cristina por los subsidios a INVAP, una empresa del gobierno provincial de Rio Negro que recibe una chorrada de subsidios y contratos del gobierno nacional. Es mas, cada vez que INVAP vende algo a otro pais, sea 1 reactor cada muerte de obispo o un tornillo, lo festejan como un logro para toda la sociedad. No me quedan dudas de que si esas empresas fueran subsidiadas por Cristina, los progres locales aplaudirian de pie los contratos de armas con otros paises.

Francisco dijo...

Digo, porque el autor del blog puso "capitalismo" en las etiquetas...

Diego F. dijo...

"industria armamentista", ¿te suena?
Por otro lado me nefrega que no creas en mi rechazo a esto, varias veces publiqué cuán en contra estoy de las armas y el gasto militar. 

Fiorde dijo...

Don't feed the troll

Francisco dijo...

No niego que exista una industria armamentista, el punto es que esa industria no existe producto de la existencia de intercambios libres y la existencia del dinero, sino todo lo contrario. Esa industria existe gracias a los subsidios y contratos gubernamentales, que son financiados con los impuestos, y los impuestos son coercivos por naturaleza, ya que implican el uso de la fuerza gubernamental. En definitiva, lo que estas criticando acá nada tiene que ver con el libre mercado o el capitalismo (que son sinónimos). Estás criticando a uno de los programas gubernamentales mas grandes del mundo.

E.p. dijo...

A Obama la verdad le tocó un momento medio pedorro para gobernar USA, comparado por ejemplo con el que le tocó a Clinton. Porque ya el déficit externo yanqui está muy por las nubes, y además con esto de la crisis de las hipotecas, desocupación, tiene la economía pendiendo de un hilo. Me parece que el tema de la venta de armas es uno de los fuertes que tiene USA para recuperar divisas. Las armas son muy costosas y es mucha la plata que se junta con eso, además de aviones, helicópteros, etc. Hay que pensar que cualquiera de esas "cositas" cuesta cientos de miles sino millones de dólares por unidad.
Creo que tal vez Obama o bien no sea un pacifista como se creía, o está dejando de lado sus principios en la desesperación por motivar la economía y reducir el déficit.
Sin duda es el camino equivocado, porque en vez de presionar a las corporaciones para que desarrollen formas pacíficas de ganar dinero, de tratar de no depender del petróleo extranjero, de innovar, etc, la única posibilidad que encuentran es vender armas, y después obligar a usarlas para que les compren más armas, todo para conseguir jugosos contratos petroleros.
Si Obama dejara que el combustible escasee, que el dolar se desvalorice, que algunas empresas se fundan, le crearía un frente interno de descontento en la población, fomentado por la derecha, que terminaría por su desplazamiento o al menos su no continuidad como presidente. Lo que está haciendo es la salida más sencilla para poder equilibrar la economía lo más rápido posible, por supuesto a costa de vidas inocentes de libaneses, afganos, iraquíes, que a los estadounidenses poco les importa.
Lástima que por las malas decisiones de algunos dirigentes y corporaciones del mundo, terminemos todos pagando las consecuencias.

Juan Pablo dijo...

Ayer leí la contratapa de Gelman y también quedé impresionado por algunas cifras, como la venta a Arabia Saudita.

El problema que mas confunde a algunos ideólogos de la izquierda lationamericana es depositar algún tipo de esperanza en el ser humano que asume el cargo de Presidente de EE.UU. Por ejemplo, a mi me sorprendió ver hace poco, creo que fue en "Bajada de línea", a J.P. Feinmann, a quien admiro en muchos aspectos, depositar su esperanza en que el Tea Party no llegue a la presidencia porque si no, "nos a va a ir muy mal a nosotros" -hubiese sido interesarnte recordarle que con George Bush, de quien no hace falta una descripción, latinoamérica tuvo el mejor repunte en siglos, a diferencia de lo que nos pasó con Jimmy Carter, demócrata con otro premio Nóbel a la "Paz"-. Un poco antes recordó la ironía de Moore cuando desafió a Obama a "sacarse el tutú rosa para ponerse los guantes de box", en una clara expresión de tenue optimismo (todavía existiría la posibilidad de que se calce los guantes de box para pelear contra las corporaciones).

Sé que redundo mucho en el mismo autor, pero no por eso el argumento debería perder (o ganar) fuerza: Noam Chomsky desde hace décadas que indica la escasa relevancia que tiene la persona física que asume el poder en EE.UU. Principalmente porque solo pueden hacerlo quienes provengan de los dos grandes aparatos: el Partido Demócrata o el Partido Republicano, y tal como sucede aquí pero "con esteroides", esos dos partidos están copados por las grandes corporaciones -Thomas Ferguson hace un análisis donde descubre que ciertos rubros tienden a invertir en uno u otro partido-. Las campañas presidenciales están basadas plenamente en las estrategias de márketing, que son irracionales: nos venden a Obama porque es negro y quieren inducirnos a pensar que sus políticas serán mas tolerantes por pertenecer a una minoría étnica, nos venden al pobre J.F. Kennedy asesinado por la CIA y nos ocultan que mató a medio millón de camboyanos. Nos venden al dandy Bill Clinton y nos ocultan que colaboró con la masacre de la OTAN en Bosnia, o que bancó a Suharto en Indonesia (un carnicero, lisa y llanamente) hasta que no pudo mas como ocurrió hace un mes con Mubarak, o el que inició el plan de armamento espacial, programado para estar listo en menos de diez años.

Sinceramente creo que el progresismo en américa latina tiene que despertar de ese sueño y ser un poco mas realista, mas observador y tener claro quien es el enemigo. Eso que por ejemlo Chávez jamás pierde de vista. Para él EE.UU es el Imperio y no deposita esperanzas en vano sobre un conglomerado de las corporaciones mas grandes y depredadoras del planeta.

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