martes, octubre 19, 2010

El problema de la inseguridad desde otro enfoque


Mucho se habla en los medios acerca de la criminalidad (mal llamada "inseguridad" ya que es un término que abarca muchas otras cuestiones que exceden los delitos). Indefectiblemente siempre el eje se pone en lo más superficial y cuando aparecen las "olas de inseguridad" aparecen los voceros de las soluciones facilistas.

En este blog hemos tratado varias veces el tema de la policía como parte del problema de criminalidad y hoy el post tiene como objetivo recomendar un trabajo de investigación muy interesante sobre la situación de las policías en el continente. Transcribo sólo un fragmento del comienzo para que vean de qué va:

Uno de los capítulos de mayor gravedad en el catálogo de la criminalidad es el de los delitos cometidos por miembros de los cuerpos policiales; se han detectado en los paises de la región numerosos casos de delitos violentos, secuestros extorsivos, homicidios, asaltos a mano armada, tráfico de droga, tráfico de personas, y numerosas formas de corrupción cometidas por tales efectivos.

En varios países la comisión de esos delitos se lleva a cabo de manera institucionalizada por asociaciones ilícitas establecidas en el seno mismo de los cuerpos policiales. La criminología casi desde sus orígenes ha determinado que cierta cuota de "delitos profesionales" es propia de todas las profesiones y roles sociales en todos los tiempos. Sin embargo la cantidad y gravedad de los delitos cometidos por las fuerzas policiales en países de la región registrados con información fidedigna desde los años setenta hasta la actualidad revela un fenómeno en muchos casos fuera de control.

Una serie de factores inciden en la situación, pero los autores coinciden en que en casi todos los paises tiene raíces en los golpes de Estado seguidos de gobiernos militares, durante los cuales la policía participaba en el terrorismo de Estado integrando comandos conjuntos con las fuerzas armadas en la llamada "guerra sucia", en la que eran recompensados por medio de "botines de guerra", que consistían en el saqueo de las propiedades muebles e inmuebles de las personas secuestradas y desaparecidas.

Terminados los gobiernos militares, las incipientes democracias vieron continuar la frecuencia de esos graves delitos, ahora categorizados ya no como terrorismo de Estado sino como delincuencia ordinaria, pero cometidos en gran número por integrantes de las fuerzas policiales y militares. De esto hay mucha investigación y publicaciones crimonológicas, pero sobre todo documentos fidedignos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de numerosos organismos gubernamentales y no gubernamentales. Hay también reciente jurisprudencia de tribunales de paises de la región en la que se condena a ex miembros o miembros en actividad de las fuerzas policiales y militares descubiertos en la comisión de este tipo de delitos.

En coincidencia con lo que venimos diciendo, los autores del libro que presentamos señalan entre los principales defectos que persisten en las policías de la región su corrupción, su militarización y su violencia. También hay coincidencias en el sentido de que las funciones que en algunos casos se reasignan a las fuerzas armadas para la investigación y represión en materia de drogas, terrorismo, tráfico de personas, criminalidad transnacional en general y seguridad ciudadana, desnaturalizan las funciones propias de las fuerzas armadas y desequilibran el poder de los gobiernos civiles. En este punto los coordinadores dedican espacio a plantear el tema de la incidencia -coincidencias y contraposiciones- de la política criminológica de los EEUU en el mundo y en los paises de América Latina, particularmente la incidencia de sus políticas en materia de drogas y terrorismo. También ponen sobre la mesa el tema de la participación militar en la definición y ejecución de dichas políticas. Mientras la mayoría de los paises latinoamericanos procuran reducir o suprimir tal participación o colocar a los militares bajo un efectivo control civiul, las políticas antidrogas y antiterroristas de los Estados Unidos asignan a los ejércitos un rol fundamental en esas materias.

Los capítulos de este libro que presentamos son, como apreciación general, muy críticos de los diversos procesos de reforma policial y ponen de manifiesto la dificultad de la tarea. El sentimiento de inseguridad y la poca confianza en la justicia penal y en la policía estimula respuestas por parte de la población que agravan la situación: por una parte recurrir a protegerse a sí mismos por medio de justicia por mano propia. Por otra, recurrir a "mas de los mismo": más policías, mayor severidad en la represión, limitaciones al debido proceso considerando los derechos fundamentales un obstáculo para combatir efectivamente el delito.
El trabajo realizado por Máximo Sozzo, Lucía Dammert y John Bailey se titula "Seguridad y reforma policial en las Américas: experiencias y desafíos" lo pueden leer completo aquí. Es importante difundir estos otros enfoques sobre el probema que según las encuestadoras es el que más preocupa a nuestros conciudadanos ya que hasta ahora la seguridad es una bandera apropiada por la derecha. Y como a todos nos preocupa, tenemos que recuperar esa bandera centrando el eje en uno de los principales problemas que genera inseguridad: las policías. Más allá de las políticas de inclusión social hay algo que se cae de maduro y que tenemos que lograr instalar en la agenda: sin una policía transparente, democrática, controlada por civiles y en la que podamos confiar, no hay solución posible a la "inseguridad".

Saludos
D.F.

Imagen: eldescamisado.org

11 respuestas:

Gaviotas Blindadas dijo...

Muy bueno, cuando me haga un poco de tiempo lo voy a leer, o voy a tratar de conseguirlo, 373 hojas en internt es complicado de leer jaja.
Saludos

Algo Habré Dicho dijo...

Muy bueno Diego.
La policía no podría ser corrupta sin el aval de la Justicia y los Municipios.
La foto que ilustra este post es uno de los ejemplos más recientes.
Y otra cosa, debido a la impotencia de la casta política en lo que a seguridad respecta, se les ocurre crear policías comunales, dirigidas desde los municipios, manejando los presupuestos, y generando por consecuencia una interna entre la institución policial y la nueva policía, por el reparto de los kioscos y demás transas. O sea, lejos de ser efectiva, será peor.

Un abrazo!

Luis dijo...

Adhiero. Sería bueno tambien preguntarse si se quiere inculcar en los excluidos pautas culturales ajenas a ellos.<span>"Socializar" un niño, es darle la oportunidad de "enculturarse" en su familia, en su barrio, en su pueblo. Que aprenda a ver el mundo como lo ven los que se le parecen. Cuando excluimos personas, excluimos en realidad comunidades y pueblos PORQUE RECHAZAMOS SU CULTURA. Y encima ahora quieren mandar a los niños al cuart<span></span><span>el, para que los llenen de escarapelas y banderitas. PERVERSO.</span></span>

Iván Salgon dijo...

Les regalo una selección de notas desde Proyecto Sur sobre el tema. Hay de 2008, 2009 y 2010.


http://www.infosur.info/n/inseguridad.html

http://www.infosur.info/n/la-inseguridad-es-hija-del-saqueo.html

http://www.infosur.info/n/argumedo-habla-sobre-inseguridad.html

http://www.infosur.info/n/una-mirada-popular-a-la.html


Además, 1500 personas vinieron el 18 de septiembre de este año al Foro sobre "Inseguridad, violencia y delito organizado", donde las Mesas temáticas eran las siguientes.

1. Desigualdad, Violencia Cotidiana y Medios de Comunicación.
2. Juventud, Delito y Gatillo Fácil.
3. Trata de Personas y Violencia de Género.
4. Situación y Política Carcelaria.
5. Delito organizado: Corrupción y Poder Político.
6. Delitos complejos: Desarmaderos y Narcotráfico.
7. Fuerzas Policiales y Política de Seguridad.

Aquí el afiche.
http://www.infosur.info/n/IMG/jpg/posto.jpg

Gracias.

Celina dijo...

En el Le Monde Diplomatique de septiembre salió una nota interesante respecto de la nueva policiía que están armando en Venezuela.

Guilly dijo...

Es válido el planteo, la policia es parte del problema. Pregunto de ignorante, el trabajo tambíen analiza la corrupción del Estado como factor  (ya sea de facto o democrático)?

Diego F. dijo...

Guilly: "<span>(..) la comisión de esos delitos se lleva a cabo de manera institucionalizada por asociaciones ilícitas establecidas en el seno mismo de los cuerpos policiales."</span>

Claramente está hablando de la corrupción estatal, la policía es parte del Estado.
Saludos

Guilly dijo...

reformularía la pregunta para que se entienda mejor, agregándole las palabres "resto del" antes de "Estado". Entiendo que "el resto del Estado" serían los legisladores, los jueces, el poder ejecutivo, las otras fuerzas de seguridad, los empleados públicos, etc, aunque lo que más me interesa es ver si asocia a la clase política. Pero veo si lo puedo leer en todo caso, y sacarme la duda.

Diego F. dijo...

Ahora va mejor, pero la respuesta sigue siendo sí: cuando tengas un tiempito pegale una leida y vas a ver.
Saludos

Fumar Paco dijo...

Buen Punto.
Pero ojo: no es "la policia", "es la corrupción, estúpido"

www.dialogandodemiconmigo.blogspot.com dijo...

"No es la policía, es la corrupción estúpido"... no creo que eso aporte mucho al debate.
Dos libros muy buenos del tema son: "Leviatan azul" de Sain y "Sentimiento de inseguridad" de Kessler (más lateral, no trata de la policía). Y luego los estudios de Wacquant.
Si alguien quiere discutir el tema puse esto (no soy un experto, he leído libros sobre la cuestión y conozco gente que trabaja en eso). No respondo insultos, pero sí me gustaría algún aporte así mejoro el post.
http://artefilosofiaymedios.blogspot.com/2010/04/nosotros-y-los-otros-inseguridad-y.html

Y puedo aportar una desgrabación a César González (un pibe que estuvo preso y hoy es un ejemplo):
http://artefilosofiaymedios.blogspot.com/2011/01/entrevista-cesar-gonzalez-ex-convicto.html

Saludos!

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