miércoles, febrero 24, 2010

Pacto de impunidad


Falta exactamente un mes para que se cumplan 34 años de la usurpación armada al Estado por parte de los terroristas que a punta de cañón subvirtieron el orden constitucional para desarmar al Estado y cometer el genocidio que se llevó a decenas de miles de personas. Es increible ver que aún luego de todo lo que sabemos pasó en aquellos años y en plena etapa de juicios a los criminales que torturaron, violaron, robaron, se apropiaron de chicos ajenos y mataron a sus madres, el matutino que no defrauda siga publicando columnas como la que reseñaremos en este post.

El autor de la columna, como habíamos mostrado en este post, fue Secretario de Hacienda de la Nación (1981/82) y Secretario Técnico del Instituto Nacional de Planificación Económica (1977/81); o sea, un cómplice civil de la usurpación armada al Estado. Alberto Solanet titula a su columna "La amnistía, una posibilidad abierta" que reproducimos aquí parando párrafo a párrafo para responder.

Es común a casi toda la dirigencia política afirmar la necesidad de que se arribe a un acuerdo parecido al Pacto de la Moncloa (...) Ahora bien, ese "gran acuerdo" lleva implícito, como premisa necesaria, la concreción de una amnistía general, que clausure definitivamente la situación de encono, la venganza, la persecución implacable y todas las secuelas de la guerra contra la subversión ocurrida en nuestro país hace más de treinta años.
Como vemos es condición sine qua non de un "pacto de la Moncloa" para este cómplice civil del terrorismo de Estado que haya una amnistía como la planteada por otro funcionario civil, Abel Posse. Es como si un ladrón estuviera pidiendo una amnistía para todos los ladrones que robaron cuando él robaba para así no pagar por su complicidad con lo más oscuro de nuestra historia. Pero sigamos.
Pero hasta allí parecen no llegar nuestros dirigentes. En cuanto se pronuncia la palabra "amnistía", no demoran mucho en rasgarse las vestiduras, demostrando cuán alejados están de la racionalidad política y, seguramente, también del sentimiento de la inmensa mayoría de los argentinos.
Sería interesante saber qué tipo de racionalidad política es la que dicta que hay que dejar a asesinos, torturadores y violadores sueltos sin juicio ni castigo; pero más interesante aún sería saber de dónde saca el dato de que la inmensa mayoría de los argentinos querría dejar sueltos a los criminales que hoy por hoy siguen en su mayoría sueltos. Esto es llamativamente similar a lo que planteaba Abel Posse en sus apariciones mediáticas (que incluso Tenembaum en su momento lo paró en seco cuando hablaba de que "es lo que piensa todo el mundo") y es un cliché que se repite en los integrantes de esta minoría activa que milita por la impunidad.
Está claro que, ante esta actitud farisaica, hablar de amnistía no parece ser políticamente correcto, pues aunque se trate de una minoría la que no la acepta, hacen falta convicciones, grandeza y coraje para sostener la necesidad de su vigencia.
¿Vieron? Otra vez con aquello de que son mayoría los que piden impunidad. Y ahora agrega que la mayoría que supuestamente piensa como él no plantea una amnistía porque les falta coraje y grandeza. La hipótesis no puede ser otra, es decir, no cabe en las cerradas mentes de estas personas que la mayoría no piense como ellos; que la sociedad argentina sea tan desagradecida con los que salvaron la patria de la amenaza roja.
En los últimos seis años, desde el Gobierno, se ha predicado, a tiempo y a destiempo, el odio y el resentimiento contra un solo sector de la contienda, como si la guerra se hubiera desatado sin que nadie la hubiera provocado. Se ha ido acentuando el hostigamiento contra los militares y contra las fuerzas de seguridad.
¿Odio o justicia? ¿Resentimiento o memoria? ¿¡Guerra!? Qué mala elección de palabras. Las madres de plaza de mayo y demás organizaciones sociales no predican el odio, predican la justicia que los usurpadores armados al Estado no tuvieron para con los que se chuparon. ¿Resentimiento? ¿Pedir que se juzgue a los asesinos de tu familia o amigos es de resentido? Entonces, si así fuera, cerremos las cárceles porque es un acto de resentimiento juzgar y meter preso a un tipo que hace 5 años asesinó a alguien o se apropió de un hijo ajeno. Ridículo.
El objetivo es privarlos de su libertad a cualquier precio, anulando indultos que habían sido homologados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, derogando -a través del Congreso- las leyes por las que se habían extinguido las acciones penales, reabriendo los procesos y vulnerando la garantía de la cosa juzgada, violando, de modo manifiesto, el principio de legalidad, aplicando retroactivamente normas penales, desnaturalizando la forma republicana de gobierno, desconociendo la presunción de inocencia que tienen todos los procesados, negando la detención domiciliaria a quienes en derecho les correspondía, excediendo en muchos años los límites impuestos a la prisión preventiva por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y su ley reglamentaria y ejecutando un amplio abanico de medidas persecutorias que sólo sirven para profundizar la discordia y frustrar la necesaria unión nacional.
¿Cuáles de todas estas formalidades se aplicaron a los que sistemáticamente se chuparon?¿Cómo puede ser que todavía queden 400 chicos con identidades robadas, que no se sepa adónde están los cuerpos de una gran parte de los secuestrados por los terroristas de Estado? El terrorismo de Estado es un crimen de lesa humanidad y como tal no prescribe por más artilugios legales que se busquen.
Como consecuencia, en la actualidad hay más de seiscientos presos políticos -sin contar los ochenta muertos en cautiverio- cuyo encierro obedece a una decisión política, con la necesaria complicidad de una Justicia temerosa y prevaricadora, en la medida en que sus procedimientos y fallos desconocen los liminares principios señalados.
Presos políticos, justo lo mismo que dice otra gran demócrata y defensora de asesinos: la "Che" chu Pando.
La Justicia ha sido conculcada a través de estas aberraciones, consumadas por quienes, se supone, son sus intérpretes. Ello exacerba rencores y fomenta la discordia.
Claro, cuando al criminal lo juzgan luego de creerse impune por décadas es natural que sienta rencor y discordia. Eso es así, qué se le va a hacer. No habría discordia si no hubieran cometido los aberrantes crímenes que cometieron en primer lugar.
No se puede reconstruir la República, si no impera la paz. La paz, que no es lo mismo que un mero pacifismo conformista. La paz supone un orden justo. Como la definía San Agustín, la paz es "la tranquilidad en el orden". Para alcanzarla es necesario restablecer el pleno Estado de derecho.
Exactamente: la paz supone un orden justo y, ¿qué más justo que juzgar a los criminales y castigarlos según sus crímenes? Eso trae paz: las madres que no saben qué pasó con sus hijos no tendrán paz hasta conocer quiénes y cómo los mataron, dónde están los cuerpos, y lograr el castigo justo a sus criminales. No venganza, justicia. Eso trae la paz.
La amnistía es un acto de recíproco olvido. Quien la recibe debe devolverla, y quien la da debe saber que él también la recibe. Marca un olvido, tanto de las injusticias pasadas y sufridas, como de la idea de someterlas al veredicto de la Justicia, presente o futura.
Increible: está abogando explícitamente por el olvido cuando la lucha de la sociedad argentina es recuperar la memoria. De hecho la consigna en las marchas por la justicia es "Ni olvido ni perdón: juicio y castigo". Acá nadie más que los criminales y amigos quieren el olvido.
Urge, en vísperas del Bicentenario, en esta Argentina difícil, profundamente degradada, volver al cauce de la Constitución histórica, recurriendo a los remedios que están en su texto y que ninguna convención internacional ha abolido, que permitirían afianzar la paz interior y superar las secuelas más dolorosas de nuestra guerra, mediante una generosa ley de amnistía.
Otra vez con aquello de que acá hubo una guerra. Es increible que en 2010 un medio masivo publique como si nada una columna de un cómplice de la usurpación armada al Estado abogando por el olvido de lo que hicieron sus jefes y colegas, más aún cuando ninguno de los terroristas que usurparon al Estado con sus armas se arripintió o pidió perdón por lo hecho. Pero bueno, el matutino que no defrauda hace rato -desde la mismísima dictadura militar- viene defendiendo a quienes cometieron estos crímenes y a sus cómplices civiles. Un ejemplo que no hay que olvidar es esta tenebrosa editorial en la que planteaban que juzgar a los cómplices civiles del terrorismo de Estado es una "caza de brujas" (leanla, no tiene desperdicio).

Desde acá todo el repudio a los genocidas, sus cómplices civiles y por sobre todo a quienes a pesar de todo exigen que hagamos de cuenta que acá no pasó nada, que olvidemos nuestra sangrienta historia y dejemos sueltos a nuestros nazis.

Saludos
D.F.

Imagen: contactojuvenil.wordpress.com

9 respuestas:

javier dijo...

"basta de odios" dicen los que cuyo odio secuestró, torturó, asesinó y desapareció a 30000 personas.

elgrancayman dijo...

durisimo...

javier dijo...

"En los últimos seis años, desde el Gobierno, se ha predicado, a tiempo y a destiempo, el odio y el resentimiento contra un solo sector de la contienda, como si la guerra se hubiera desatado sin que nadie la hubiera provocado. Se ha ido acentuando el hostigamiento contra los militares y contra las fuerzas de seguridad."

¿Odio o justicia? ¿Resentimiento o memoria? ¿¡Guerra!? Qué mala elección de palabras. Las madres de plaza de mayo y demás organizaciones sociales no predican el odio, predican la justicia que los usurpadores armados al Estado no tuvieron para con los que se chuparon. ¿Resentimiento? ¿Pedir que se juzgue a los asesinos de tu familia o amigos es de resentido? Entonces, si así fuera, cerremos las cárceles porque es un acto de resentimiento juzgar y meter preso a un tipo que hace 5 años asesinó a alguien o se apropió de un hijo ajeno. Ridículo.

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sobre esto yo quiero agregar: estos tipos son los que piden la baja de la imputabilidad. más ridiculo todavia.

Fernando Torrado dijo...

la nación y otros medios son los menos indicados para opinar sobre la dictadura, porque ellos no están "afuera" del genocidio sino que fueron PARTE DEL GENOCIDIO, fueron el ala mediática de la dictadura y se asociaron con los militares para quedarse con Papel Prensa.

saludos

lamierdaoficialista.blogspot.com

Aparicio Gomez dijo...

Y por que creen que quieren ir por el consejo de la magistratura gente como Aguad, el pro o la colision cinica. Saben por donde se van a pasar a Donda en la comision de derechos humanos?
Cuando este gobierno de derecha(segun merchan) y ya hayan modificado el consejo.
Las causas de derechos humanos no avanzan mas.

Mariana dijo...

más allá de todo lo q sabemos de este tipo, q todavía no sa como no le sacaron la matrícula de abogado, tb se licuó U$S 54.000.000 en donaciones para los combatientes de Malvinas_ el mismo en una entrevista dijo q ese dinero fue bien usado, jajaja
y todavía le publican artículos en La Nación, q verguenza

Anahí M. LLanes. dijo...

Y estos mismos tipos son los que apoyaron al "campo", piden la baja de la imputabilidad, admiran a Micheletti y quieren ser presidentes en 2011 (porque no pudieron voltear a Cristina)!!!
Es evidente que hoy, más de tres décadas después de lo peor de nuestra Historia, lamentablemente el fantasma de la dictadura sigue presente entre nosotros. Una cierta cantidad de hechos ocurridos no tan lejanamente nos demuestra que el pueblo debe estar siempre unido y despierto para no regresar NUNCA MÁS a una época donde la gente no conocía la enorme importancia de vivir en DEMOCRACIA.

juan dijo...

Pensar que lo único que separa a tipos como este de ejercer el control total del pais es el gobierno de Cristina. Pensar que tipos como este trabajan todos los dias y todas las noches de sus vidas para derribar al gobierno o para lograr su fracaso. Pensar que hay tantos que se dicen demócratas y defensores del pueblo que los están ayudando. Pensar que dentro de un año, millones de imbéciles van a votar para que tipos como este nos vuelvan a gobernar. Pensar que mis hijos seguramente van a querer protestar por las medidas que tipos como este van a aplicar. Pensar en las consecuencias de eso. Pensar que de a poco, de a poco, se va esfumando, otra vez, un nuevo sueño de libertad, de alegría, de paz, de bienestar. Cada vez quiero pensar menos.

Látigo dijo...

Hola Dieguito, tanto tiempo...
Bueno, hoy el amigo Duhalde salió con un par de perlitas muy interesantes. Primero dijo que a los legisladores que no dan quórum hay que ir a buscarlos con la fuerza pública. Es decir, si un diputado o senador ejerce su derecho de no concurrir al recinto, este energúmeno entiende que sería muy democrático ir a buscarlo con la policía.

Pero lo más interesante es que, y acá la relación con este post, Duhalde dijo que quiere hacer un gobierno para todos, y cito: "para los que quieren a VIDELA y para los que no también".

Sí amigos, Duhalde quiere un espacio plural, democrático y heterogéneo donde nos podamos tomar de las manos y darnos muchos besos los que quieren a Videla y los que no lo queremos, porque hay que saber perdonar, hay que lograr esa unión de los argentinos que este gobierno montonero insiste en impedir.

Primero militares en las calles para controlar delincuencia, ahora un gobierno para "los que quieren a Videla y los que no" (menos mal que también nos contempla a nosotros, no?). No deja de sorprenderme el cabezota, eh?

Saludos a todos

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