sábado, noviembre 21, 2009

El poder de los medios


Luego de leer los comentarios de este post en el que algunos niegan (al igual que algunos periodistas) el gran poder de influencia que tienen los medios masivos en la sociedad, caí en este otro del blog Los Huevos y las Ideas que explica cómo opera el miedo a nivel físico, muy interesante la verdad. Y como siempre una cosa lleva a la otra me acordé de esta escena de Network, película que no me cansaré de recomendar.

Aquí otra escena de la misma:



Y la peli completa está aquí, pero está en inglés sin subtitular. Para bajarla junto a los subtitulos en español click aquí.

Saludos
D.F.

44 respuestas:

jorgeda dijo...

Está buenísimo el post de “los huevos....” , es perfectamente didáctico de como reaccionan las personas ante el mensaje mediático. Y la pelicula “Network” tambien, la he buscado completa subtitulada, por todos lados y no la he podido encontrar, solo fragmentos en YT y en Zietgeis.
Bueno el post, da para debatir la cuestión fundamental de estos días: La batalla por el control de los medios, que en definitiva es el control de las sociedades

Politico Aficionado dijo...

I´m not gonna take it anymore.

MarianoMundo dijo...

Muy groso, Diego F.
Apagar la tele es uno de los mayores actos de liberación que el ser humano moderno puede realizar en estos días.

Sombrero Inglés dijo...

Diego,no te lo tomes a mal,pero eras muy antikirchnerista:http://mundo-perverso.blogspot.com/2007/10/sumate-kristina.html
Hiciste un gran cambiod e opinión.
No te lo tomes a mal,tu blog me gusta mucho.
Saludos

Diego F. dijo...

Sombrero inglés: eso es una parte de la historia, acá está la otra: http://mundo-perverso.blogspot.com/2007/10/cristina-as-con-c.html

LauraGalletita dijo...

Hay un problema: mucha gente no quiere que vengan y les revienten la burbujita que se hicieron de la realidad, y cuando uno tira que los medios manipulan, son capaces de decir cualquier estupidez antes que avivarse y hacerse cargo del nivel de responsabilidad que tenemos al tomar por "palabra santa" lo que sale de los medios.
Antes que nada hay que animarse a hacer evidente que uno mismo puede ser objeto de manipulación mediática... pero para eso hace falta pensamiento crítico... y esa maldita caja boba está podando todo lo que puede llegar a crecer fuera del sistema.

Muy bueno, Diego!

Abrazo!

No dijo...

“Cuando los medios conceden primacía a lo personal frente a lo impersonal, a los nombres por sobre las cosas, a los actores por sobre los actos (Lapham, 1996), colaboran en la edificación de un espacio público de características menos reflexivas y más emocionales (De Bray, 1995) (…) el hecho de que la cobertura mediática de la violencia se realice fundamentalmente a través de “casos testigos” (…) produce impresiones e identificaciones duraderas que podrían dar lugar al aumento de la desconfianza interpersonal,
de la tendencia al retraimiento social y de la demanda por contar con fuerzas de seguridad más “duras” para garantizar la protección colectiva.”

GrouchoMarx dijo...

Voy a tener un pequeño disenso sobre la elección de la película Network una obra bastante sobrevalorada y mal entendida.
Recuerdo haberla visto en su estreno argentino, alla por los 70 y me provocó una extraña sensación de rechazo que me llevó a polemizar, estérilmente, con varios amigos que se quedaron un poco en la cáscara. Algunos compartieron mi punto de vista. Como la vi hace mucho y la volví a ver también hace más de 20 años no recuerdo bien todo el meollo del asunto.
La película es de 1976 en pleno auge de los “petrodólares” y plantea la historia de un periodista, muy bien interpretado por Peter Finch, que denuncia la manipulación de los medios a través de su propio programa de TV
Todo OK, pero al fin el asunto es que la cadena televisiva va ser a ser vendida a los árabes y todos sabemos muy bien por Hollywood que los árabes son malos, terroristas, traidores, asesinos, misóginos y prácticamente no tienen ninguna virtud apreciable.
Los dueños del canal son gente amable y tienen apellidos como Shumacher (W.Holden) , el guionista es el afamado Paddy Chayevsky y el director es el irregular Sydney Lumet.
Por los apellidos citados se puede oler algo del conflicto árabe-israelí donde, como también nos enseña Hollywood, es una lucha ente muy malos y muy buenos, sin ningún tipo de matices.
En este caso lo que empieza como una feroz crítica al poder de los medios, se desbarranca en una defensa bastante fascista del Américan Way of Life judeo-cristiano amenazado por los terribles árabes con sus dólares.
Que es lo que enfurece al pobre Finch, que, si mal no recuerdo, lo terminan matando terroristas palestinos, con turbante incluido (o algo parecido).
Como no me interesa volver a ver una película que, con el asunto de criticar la manipulación de los medios, pretende también, en forma más sutil, manipular un conflicto que no es de buenos y malos, tuve, hace poco la oportunidad de ver un muy interesante documental llamado “Reel Bad Arabs” que muestra la imagen de los árabes y palestinos que nos regala habitualmente el cine yanqui.
Y, en una parte de esa película (que se puede bajar y están los subtítulos), se critica justamente a Network. Se ve cuando Finch arenga a su público a parar a los árabes de quererse quedar con todas las empresas yanquis (horror!!!) desplazando a sus primos del otro lado del Jordán que son los que financiaron, escribieron y dirigieron Network.
Es decir para ver basuras manipuladoras vean a Bruce Willis que, al menos, no la va de serio y te las dice de frente y no haciéndose el que se denuncia el poder de los medios.
Es tan seria y creíble como el discurso de Vila criticando la Ley K.
Sorry por disentir, pero siempre esta peliculeja me causó un fuerte malestar estomacal y sigo sin entender que se la valore tanto cuando es bastante, bastante fascista. Aunque reconozco que está muy bien envuelta para que nos la comamos.

Juan Pablo dijo...

GrouchoMarx: ¡chapó!

ed dijo...

GrouchoMarx, voy a tener un pequeño disenso respecto tu disenso.

Personalmente, me parece muy valioso el aporte que hacés, ya que propone un criterio de lectura que, por lo menos a mí, se me había pasado por alto cuando vi la película. Aún así, el hecho que lo que digas sea válido, eso no desmerece la fabulosa crítica al poder que disponen los medios para manipular o, por lo menos, condicionar las conciencias de los sujetos inscripta (también) en el filme.
Decís que es una película sobrevalorada y mal entendida. No discuto lo primero, pero es un error, me parece, hablar de "mal entendida", ya que supone la idea que la interpretación es una, y es la que vos presentás. El problema es que, aquello de lo que Diego se vale de esa misma película para reforzar la idea que busca transmitir con este post, también está contenido en ella. ¿Por qué desmerecerlo, entonces?

Tu aporte definitivamente contribuye y complejiza la lectura que podemos hacer del filme, no la desmerece. ¿Acaso debemos dejar de leer a Nietzsche porque los alemanes lo usaron para fundamentar la "superioridad" de la raza alemana? ¿Acaso debemos dejar de leer a Rousseau porque los jacobinos lo usaron para justificar el terror?
Una vez terminada y hecha pública una obra, siempre las posibles interetaciones que se hagan de ella van a trascender la voluntad del autor. Incluso cuando ésta pueda ser reaccionaria...

Si no lo pensamos así, corremos el riesgo de cometer nosotros mismos aquello que le criticás a los yanquis: reducir la complejidad de lo real a una dicotomía entre buenos y malos.

Más allá que acuerdes o no con este disenso, gracias por esta otra lectura que desconocía.

GrouchoMarx dijo...

Ed, voy a disentir parcialmente sobre tu disenso acerca de mi disenso.

¿Me siguen?

En primer lugar quiero agradecerte tus conceptuosos reconocimientos a una visión poco habitual sobre este famoso film.

Dicho eso, te contesto:

Cuando citás a Nietzche y Rousseau debo acordar con tu comentario.
Pero como bien dice un filósofo amigo mío ¿Qué tiene que ver el culo con la memoria?.
Para no hacerla difícil, paso a explicar:

Tus ejemplos son correctos.
Lo que no les encuentro es relación directa con la peli en cuestión.

No discuto a Nietzche por Hitler o a Rousseau por Robespierre.

Cuestiono a Chayefsky por Chayefsky. Cuestiono el doble discurso, made in USA de una famosa obra cinematográfica con una idea brillante que, pasada la primera parte, inobjetable, nos viene a decir que todo el asunto es que unos malvados árabes se quieren quedar con una empresa de capitales judeo-americanos.
Es como si en una película argentina, después de despotricar contra los sucios manejos de los medios, el protagonista saliera a defender a Vila o Clarín porque los quieren comprar los gallegos de Prisa o los mexicanos de Televisa y nos mandara a la calle a defender a Danielito, a Alicaalilcate, a Ernestina o Magnetto.

Esa es la famosa escena, que se ve en “Reel Bad Arabs”, de la ira de la gente gritando su hastío desde los balcones: en este caso, la peligrosa penetración de los petrodólares

Por eso la considero “mal entendida”. Porque la amplia mayoría de la gente se queda con las críticas a la manipulación de los medios que hace Peter Finch y se olvidan que al fin y al cabo todo es una defensa corporativa de los intereses americanos (y judíos en este caso) contra el peligro de esos árabes llenos de dólares, inescrupulosos y sedientos de sangre.
Decís: “Aún así, el hecho que lo que digas sea válido, eso no desmerece la fabulosa crítica al poder que disponen los medios para manipular o, por lo menos, condicionar las conciencias de los sujetos inscripta (también) en el filme”.
Y ese es para mí el meollo de la cuestión. Que la película, con la excusa de denunciar el efecto manipulador de los medios, nos termina manipulando.
Mucho amigo “progre” e inteligente se tragó el doble mensaje sin masticar, de una historia de buenos y malos tan cara al cine yanqui.
No es mi discurso maniqueo. La peli es maniquea.
Esto no quita que determinadas escenas aisladas resulten memorables, por lo que no critico a diegoteF por haberla puesto de ejemplo.
Solamente pretendo advertir a mucha gente, que quiere conseguir los links para verla, que se puede tragar todo el mensaje que viene envuelto en un discurso cuestionador.
Porque lo peligroso de la película es que su primera parte tan efectiva te condiciona, te pone en una actitud complaciente para aceptar un mensaje final patriotero que bien podría haber sido escrito por Karl Rove o Dick Cheney..
Te ponen tan del lado de “Howard Beale” que te van llevando a obviar que en el fondo es un problema entre el capital judío (bueno y simpático como el personaje de Max Schumacher interpretado por William Holden) y el capital árabe (personificado por un jeque emulo de Ricardo Fort y apadrinado por el siniestro Frank Hackett -apellido goyim-, que intepreta R.Duvall).
Si voy a ver cine político prefiero a gente que va de frente. Como un Gillo Pontecorvo o Francesco Rosi o hasta el irregular Costa Gavras.
Me parece mucho más valioso el trabajo de Leni Reifenstahl aunque fuera apologista del nazismo.
En este caso te engrupen con un discurso trasgresor para terminar defendiendo el Américan & Jewish Way of Life.
No por nada el Establishment de Hollywood, en vez de molestarse, la llenó de premios.
Para pensarlo, ¿no?

ed dijo...

Groucho, cuando terminé de mandar mi disenso a tu disenso intuí que pudo haber quedado poco claro qué era lo que pretendía decir con los ejemplos expuestos...

Comparto la lógica de tu análisis. No tengo en la memoria la película tan claramente como para poder afirmar que tu interpretación es correcta -desde mi punto de vista-, pero te creo igual, ya que ese mismo modus operandi que relatás está en muchísimas otras películas de ese país. También comparto tu preferencia por películas políticas que hagan explícito su posicionamiento, aunque me parece algo ingenuo que esperes de una producción de Hollywood un deseo de paz mundial, justicia social, igualdad política, etc. Si no es escondiendo mensajes -como posiblemente en este caso- lo hacen estupidizando con héroes o argumentos que no resisten el menor análisis. Precisamente lo que denuncia el protagonista en el primer video.

La relación de la película con los ejemplos expuestos va por el lado de la interpretación primera -la más obvia- que se desprende de la película, y es la que vos decís que existe con el único fin de manipular. No niego eso. Aún así, las repercusiones de pueda tener el filme una vez hecho público, escapan a la voluntad del director. El rescate que se hizo en este blog sobre la película (no es esta la primera referencia, creo) no apuntan a defender el american way of life ni al protagonista de la película, sino precisamente cómo incluso ese mismo personaje se vale del poder de los medios para condicionar las voluntades de los individuos. Vos mismo das cuenta de este hecho.
Si el director logra o no hacernos comprar la ficción nortemericana, ya es una cuestión aparte, que habría constatar, efectivamente. Por eso mismo yo no uso la palabra manipular, sino condicionar. Que lo intente no implica que lo logre. Si hoy Diego puede valerse del filme -más allá de las intenciones de su director- para denunciar las mismas prácticas que, según tu interpretación, estaría intentando poner en ejercicio la misma película, ¿sería inválido?
¿No podemos -como los jacobinos hicieron con el Contrato Social- si no hacer, por lo menos justificar la transformación de las relaciones de poder entre la sociedad civil, el poder político y los medios masivos de comunicación con los postulados expuestos en esta misma película? ¿No se querría el director cortar sus partes viriles si este objetivo -que escapa a su intencionalidad- fuese conseguido con sus mismos argumentos?
Además, en su momento recuerdo que me encantó el filme, pero aún hoy me veo despreciando a las corporaciones de poder de los yanquis por estas mismas prácticas que denuncias (entre otras cosas). En ese sentido, podría decir que tu análisis es equivocado si pretendés decir que el acto de adherir a los postulados subyacentes es algo automático.
Por otro lado, el hecho de hacer uso político del mensaje primero no invalida para nada tu análisis.

Insisto: tu interpretación -necesaria, útil- complementa, complejiza, pero desde mi perspectiva, sigue sin anular lo que tiene de bueno.

Saludos.

German L. dijo...

La pelicula es fantastica, me parece que lo que te pasa Groucho es que tenes una sensibilidad con el tema de los arabes y por eso pones la mirada ahi. El nucleo de la pelicula es como funcionan los medios y como los negocios manejan todo. Por eso en un dialogo el ceo le dice algo asi como que no hay paises, ni arabes ni nada, que hoy las naciones son las corporaciones y todo eso.
Que el arbol no te tape el bosque.

Jay dijo...

"Como la vi hace mucho y la volví a ver también hace más de 20 años no recuerdo bien todo el meollo del asunto."
Ahi esta el problema Groucho, mirala de vuelta porque la memoria te esta jugando una mala pasada.
Esta buenisima!

Ricardo dijo...

Diego, te agradezco la mención.
Un honor, la verdad.

¡Saludos!

espacios públicos dijo...

Voy a bajar la peli Network que recomendás, no la conocía...

Saludos!

GrouchoMarx dijo...

Para Ed, algunas aclaraciones:
1) No descalifiqué la utilización de escenas de una película yanqui para ilustrar nuestra situación con los medios, sino puntualicé una opinión algo “exótica” sobre el film en si.
2) En un párrafo sostenés “cómo incluso ese mismo personaje se vale del poder de los medios para condicionar las voluntades de los individuos.”. Correcto. Pero en el cine existe un proceso de identificación del espectador promedio con el protagonista. Beale se comporta como un “heroe-antihéroe” que concita nuestra adhesión a partir de un discurso crítico hacia la TV y después va virando sutilmente sus argumentos hacia una postura diferente.
3) La habilidad del guión de Chayefsky, es que nos identifiquemos de tal manera con Beale que terminemos aceptando, o bien, obviando, el tema de los árabes malos y sus socios locales, que quieren conquistar EEUU y que el patriótico personaje combate con ahinco, aún a costa de su vida.
4) Y ese es el mensaje que contrabandea con habilidad el guionista para que aceptemos una premisa maniquea, todo porque nos supo “vender” al protagonista que “condiciona” al espectador a que acepte ese mensaje fascistón y, peor aún, que después de haber visto la película no se acuerde de que, encandilado por la brillantez de la primera parte se tragó un grosso pescado podrido en la segunda mitad.
5) Y ahí podría aceptar tu premisa de que al director se le escapó la tortuga. Pero no olvidemos que el film no se hizo pensando en el público argentino, sino en el de EEUU, al que alertan del peligro de esos libidinosos beduinos con dólares, por lo que al espectador medio argentino se le pudo pasar por alto, al yanqui no podría afirmarlo.
6) Correctamente mencionás el “condicionamiento” que hace Beale de sus espectadores “en la TV”. Pero como el espectador “de la película” ya se identificó con “el muchacho” lo acepta acríticamente por lo que es también “condicionado” por el mensaje.

GrouchoMarx dijo...

Para German L, aclaro que no tengo ningún tipo de “sensibilidad” sobre el tema de los árabes. Aún más, recuerdo a un presidente nuestro de ese origen del cual no tengo un grato recuerdo y no pertenezo a esa etnia. Pero como he visto mucho, mucho cine, te recomiendo veas el documental que cité (“Reel Bad Arabs” que es del 2006 y se puede bajar de la red) para que observes que lo mío no es producto de prejuicios. Hay una larga lista de “inocentes” films que demonizan la cultura árabe (ahora también iraní), desde dibujos animados hasta comedias familiares.
Aclaro que ese documental no me “abrió los ojos” sino que vino a recopilar recuerdos de películas que me habían causado la misma indignación que al autor del mismo
Y de eso no es ajeno el incondicional apoyo de USA a Israel.
Hollywood siempre fue funcional al poder y demonizó al “malo” de turno conforme la política de Washington.
Antes los malos eran los negros. “El Nacimiento de una Nación”, primera obra maestra de D.W.Griffith es un canto de alabanza al Ku Klux Klan. El papel del negro, malo y violador, lo hacía un blanco con la cara pintada con betún (Walter Long). Y a la chica la rescataban los valientes caballeros del Klan que ponían en vereda al insolente negro
Aisladamente en 1929, con Hallelujah de King Vidor se les dio a los mismos un papel un poco mas digno, aunque es un ejemplo bastante aislado y no pasaron de sirvientas o guardas de tren hasta la década del 60
También nos bombardearon con los malos sioux, cheyenes, etc., los pérfidos japoneses los siniestros vietnamitas, los malvados soviéticos (salvo durante la guerra en que eran buenos), los traicioneros chinos de Mao, los bravucones castristas y ahora los fundamentalistas de Medio Oriente, salvo cuando luchaban con Rambo III en Afganistán que eran “luchadores por la libertad (Ronald Reagan dixit).
Para Jay: Yo no cuestiono la calidad de la película que, artísticamente “está buenísima” Si bien no la volví a ver desde hace varios años, es un lugar común decir que la primera impresión es la que vale. Ante eso acabo de releer una crítica de la publicación anual “Cine Para Leer, ed. 1977, España”, donde aparte de alabar las virtudes técnicas y artísticas del film advierte sobre su ambigüedad y falta de sinceridad, algo que reafirma las escenas que se reproducen en el documental citado en donde Beale indignado dice “los árabes nos están comprando, y solo una cosa lo puede parar, Ustedes” y ahí manda a la gente a hacer una especie de “cacerolazo” para que la tele no pase de las manos de amigo Max a un petrolero árabe libidinoso, inescrupuloso y, obviamente, terrorista, porque así son los árabes para Hollywood.
Es decir algo parecido a mi comentario sobre defender a Vila para que no llegue el grupo Prisa, algo que me parece una manipulación bastante grosera de este famoso y sobrevalorado film. No llega a un 10% de la calidad artística, técnica y lo trasgresor que fuera Citizen Kane para su época, desde los avances en la fotografía de Gregg Toland, el maravilloso guión de Herman Mankiewicz hasta las actuaciones de todo el reparto.
Pero, claro, tocaba la figura mítica de Hearst y fue boicoteada hasta resultar un fracaso y ganar un solo Oscar menor.
Mientras tanto Network se llevo 4 premios de 11 nominaciones, algo que pone en entredicho que pueda haber caído tan mal en los medios y en los que ponen los votos en la Academia.

GrouchoMarx dijo...

Y ya que me metí con el cine y sus creadores, voy a terminar aclarando algo de Perogrullo. Detrás de una obra maestra del cine puede haber un discurso nefasto, totalitario, racista, etc.
El gran D.W. Griffith, como citara antes, odiaba a los negros. El tipo provenía de una familia sureña, su padre fue un general confederado y se crió donde los negros eran esos esclavos liberados por una guerra perdida ante el enemigo norteño, convertidos, para él, en “revanchistas” y pendencieros.
No obstante no era un reaccionario, un “facho” como podemos pensar ahora. Sñoloi un año después de The Birth of Nation, su primera obra maestra, hizo “Intolerancia” que es una película con una postura progresista. Claro, no había negros y el tipo ahí no tenía prejuicios raciales .Intolerancia es considerada superior a la anterior y le valió un sentido homenaje de los hermanos Taviani en su poco difundida Good Morning Babilonia, 70 años después.
Paradójicamente, los grandes maestros soviéticos idolatraban a Griffith: Eisenstein, Pudovkin, Dovjenko, aún Dziga Vertov escribieron pilas de artículos y libros alabando al creador del lenguaje cinematográfico. El “inventor” del montaje, que adoraba al Ku-Klux-Klan.
Esos maestros soviéticos perfeccionaron las técnicas de Griffith llegando a su máximo nivel con Acorazado Potemkin y La Madre, películas bolcheviques 100%.
Lamentablemente Eisenstein tuvo problemas durante el estalinismo, pese al gran éxito de su genial Alexander Nevsky, película que es técnica y estéticamente maravillosa, pero que, argumentalmente, no es más que un Billiken de la madre patria rusa y, por cierto, bastante poco marxista. Claro, se preveía la invasión nazi y había que enaltecer el nacionalismo y dejarse de joder con la lucha de clases.
Comentar eso a la salida del cine cuando la vi 50 años después de ser filmada me costó la fulminante mirada de una señora indignada ante mi atrevimiento de cuestionar al gran maestro.
No obstante la he vuelto a ver varias veces y tiene escenas de masas impactantes para una antigüedad de 71 años pero mi imagen de Billiken Ruso no ha variado.
¿Quien puede cuestionar la grandeza de Olimpia o El Triunfo de la Voluntad?. Son una delicia visual, sobre todo la primera, pero, a su vez, son elementos de propaganda del Partido Nazi.
Network también es un film contradictorio, con una buena factura, nada genial, solo profesional, muy lejano al gran cine, pero “redondito”, demagógicamente trasgresor pero con un discurso final patriotero y conservador
Y eso es lo que critico. No si la peli “está buena”.
Lumet nunca pasó de ser un correcto artesano. Tengo gratos recuerdos de 12 Angry Men (teatro filmado 100%, pero con un guion excepcional y actuaciones memorables) o The Pawnbroker que no volví a ver desde que iba a la secundaria y me colé en el cine Arte de la CABA, hace años fallecido.
Bueno, me voy a dormir. Y no me llamen que no voy a estar.

Chau, chau, chauuuuuuuuu.

Quilmeño dijo...

Sobre este tema,nada mejor que el capitulo de los Simpson donde lo acusan a Homero de acosador sexual y hace toda clase de manipulaciones en la television.
Y termina con Homero abranzando al aparato de television.
Saludos

Juan Pablo dijo...

Estaba releyendo los últimos comentarios y encontré una frase de GrouchoMarx que me disparó un pensamiento que tengo hace años sobre el accionar de los medios masivos de comunicación. Cito:

"Network también es un film contradictorio, ..., pero “redondito”, demagógicamente trasgresor pero con un discurso final patriotero y conservador".

por eso felicité la primer intervención de Groucho, que se resume en ese párrafo. No participo demasiado en este blog, pero las pocas veces que lo hice cité a Noam Chomsky, porque al tipo sencillamente lo admiro. Chomsky jamás deja de resaltar el poder de los medios de comunicación en los gobiernos denominados (con cierto eufemismo) democráticos. Bien conocida es su frase "la propaganda es a la democracia lo que la violencia a las dictaduras". Si alguien quiere buenos ejemplos de las críticas concretas que Chomsky hace a los medios y las metodologías que usa para tal fin, les recomiendo encarecidamente leer "Cartas de Lexington", que contiene una serie de colaboraciones a una publicación contestataria llamada "Lies Of Our Times", un doble sentido que se termina de aclarar cuando descubrimos veintipico columnas de Noam criticando notas del diario The New York Times, en especial varias escritas por el tripe premio Pulitzer, Thomas Friedman.
El New York Times en EE.UU es considerado popularmente un diario para la clase dirigente con perfil progresista, a diferencia por ejemplo, del The Washington Post, que es mucho mas conservador. En el libro que cité antes se encuentran excelentes ejemplos de la tarea fina que hace el NYT para infiltrar propaganda en sus notas. Todo lo contrario a lo que vemos en Clarín. Por eso en el post anterior mi sugerencia es meditar un poco ante la masa de información que nos rodea y no tomar el camino opuesto a TN, que sería negar absolutamente todo, porque salvo la empresa de Ernestina en estos últimos dos años, el pescado suele tener buena apariencia y las espinas aparecen de vez en cuando. Por eso me alegro encontrar una persona que estuvo atenta y reconoce que Network es una linda producción que al igual que el NYT tiene apariencia progre pero no claudica en su afán por suministrarnos propaganda. En términos generales, salvo el caso de Clarín y alguno que otro, la propaganda se digiere mas fácil con Network que con los zócalos de TN.

Mi temor es que nos mal acostumbremos a detectar la basura grosera pero que se nos pase de largo la que va camuflada. Es una labor demandante, pero es un ejercicio mucho mas benigno para el pensamiento propio.

PD: Groucho, entre los personajes malos te olvidaste a los guerrilleros centroamericanos que misteriosamente aparecieron en las películas de mediados de los '80, cuando Reagan afirmaba que Nicaragua era una terrible amenaza para la seguridad de Estados Unidos (?).

GrouchoMarx dijo...

Juan Pablo, te agradezco tu PD. Cierto, omití a los guerrilleros sandinistas de los 80 como también, ahora que recuerdo, a los “narcos” latinos que se pusieron de moda en los 90 y que siempre el heroe americano derrota en su propia guarida, entrando y saliendo, matando a miles, porque en esas republiquetas centro o sudamericanas nunca tienen que rendir cuenta de sus masacres, porque “i’m american” y las leyes locales no se aplican a los Chuck Norris del momento.
También recuerdo ahora un bodrio de Steven Seagal, Submerged (http://www.youtube.com/watch?v=gGTwnsDGHEk) que me privé de ver, que transcurre supuestamente en las famosas pirámides mayas de Montevideo, aunque hablan en inglés y los carteles están en italiano. Un delirio total, del que pongo un link para mas detalles:

http://www.taringa.net/posts/info/3173679/Top-10-Errores-geográficos-de-Películas.html
Pero claro, esos bodrios no se pueden tomar en serio, en cambio Network es mucho más peligrosa porque utiliza un doble discurso. Arranca como una denuncia y termina en una lucha entre capitalistas buenos con kipá y capitalistas malos con turbante con un final que pone al espectador (yanqui principalmente) con el miedo de la amenaza de que “vienen por todo” y por ende, en una sociedad propensa a las fantasías paranoides, mañana podrían obligar a las pobres madres de Connecticut a usar la burka.
Tu cita a Ronald Reagan, quien también habló de guerrilleros sandinistas desfilando por la 5ta Avenida, me recuerda es sublime bodrio llamado Red Dawn de John Miliuis, 1984, con el finado Patrick Swayzee y varios galancitos que salen a defender América de una invasión comunista.
Lo jodido es que el público yanqui se las cree. Basta con leer los comentarios en IMDB de los lectores yanquis para darse cuenta del patrioterismo patotero que curten la mayoría.
Por eso, siempre trato de privarme de ver esos bodrios, porque en eso soy un seguidor incondicional del genial Enrique “Mono” Villegas quien tiene una frase antológica.. “Siempre me he privado de todo lo que no me gusta”.
Pero, aunque he intentado ser consecuente con esa premisa, muchas veces he transigido a la visión de esos esperpentos, más que nada para saber como viene la mano en Jóligu.
Saludos y gracias por tu invalorable aporte.

GrouchoMarx dijo...

PD II: Acabi de leer en un link en Taringa, donde subieron la peli, la siguiente crónica:

“Unos diálogos magníficos, en boca de unos personajes, cual de todos mejor retratados: un lunático locutor de televisión que se cree un Mesías, un directivo trepador y sin escrúpulos, una joven periodista ambiciosa, o el último reducto de la decencia periodística, encarnado por un impecable William Holden.”

Traduzco:

1) Directivo trepador e inescrupuloso = goyim aliado de corruptos árabes (Robert Duvall)
2) Ultimo reducto de la decencia = empresario judeo-americano (Holden)

A confesión de parte…No, claro. No es racista.

Hay 12 comentarios laudatorios de la película y ninguno advirtió lo que yo advertí, lo cual me preocupa del nivel de captación de mensajes que hace la gente.
Todos se morfaron el “pescado podrido” sin atragantarse con las espinas.
Hasta hay uno que habla de ¡¡¡cine independiente!!!, cuando es un producto de la más capitalista industria de Hollywood, con un elenco de “super stars”. ¿El tipo creerá que es independiente porque no es un "extreno" sino que tiene más de 30 años?

Como diría Ambito Financiero: “Preocupante”

German L. dijo...

Y no contemplaste la posibilidad de que el problema sea que vos le das demasiada importanacia a algo secundario en la pelicula dejando de lado lo principal?
Mirala de vuelta Groucho.

Juan Pablo dijo...

Groucho:
ya que hablamos de cine, árabes, israelíes y medios no puedo dejar de informar que acaban de estrenar una película sobre Norman Finkelstein. La descripión está acá.
Ojalá algún alma piadosa y que domine bien el inglés pueda traducirla cuando esté disponible.
No se si has leído algo del tipo, yo conseguí con cierta dificulad su libro "Imagen y realidad del conflicto palestino-israelí" en Prometeo y aunque no lo terminé aún, lo que leí es un lujo.

Y respecto a tu pregunta: "¿El tipo creerá que es independiente porque no es un "extreno" sino que tiene más de 30 años?"
El tipo cree que es independiente porque la película contiene mensajes que comúnmente se denominan "políticamente incorrectos". Esa es la farsa de la democracia: tenés permiso para criticar las estructuras de poder, los medios, la economía, la cultura y la religión siempre y cuando mantengas el "sentido común". Y aunque el sentido común es el menos común de los sentidos, todos tenemos una certeza: no puede ser árabe ni socialista.

Saludos

GrouchoMarx dijo...

German L, te voy a explicar.
Cuando se elabora una peli, se parte de una obra preexistente o se elabora un guión. En este caso se hizo un guión expreso que confeccionó un reconocido escritor de la TV y cine americano llamado Paddy Chayefsky.
Ese guión, aparte de los diálogos, establece una trama, una “historia”.
En Network existe una trama base que es la peligrosa incidencia de un trepador empresario que pretende, usando los sucios petrodólares que aporta un vicioso terrorista multimillonario con turbante, quedarse con una empresa.
Y un presentador de TV bastante mesiánico, pero honesto, sale a denunciar ese atentado al American Way of Life.
No es “secundario”. Es la trama principal. Lo secundario son los alegatos de denuncia de Mr. Beale que sirven a este post y que no dejan de ser útiles, pero descontextualizados de la “trama base”
Ahora ¿me podés explicar que carajo tiene que hacer un magnate árabe en esta trama, si no es para manipular el contenido?
¿Por qué tiene que ser un árabe y no otro yanki de la competencia? ¿Es gratuito? Lo dudo muy seriamente. Director, productor y guionista están en el bando de los enemigos históricos de los árabes, son sionistas militantes. Luego aprovechan para meter un poquito más la púa, eso sí, muy bien adornada y, por supuesto, muy premiada y elogiada.
“Los árabes nos están comprando y solo pueden pararlo ustedes” dice más o menos Beale.
Si fueran ingleses o franceses los “compradores” ¿tendría el mismo efecto movilizador en el público, que se siente “angry” como el mesías televisivo.?
No necesito volver a verla. Ya la vi dos veces y no cambia mi opinión.
Al contrario, cada vez se reafirma más mi convicción.

Juan Pablo: Como diría Anibal Pachano: “Me encantó lo tuyo”. Tu razonamiento, en mi humilde opinión, no merece menos que un caluroso aplauso. Hollywood nunca va más allá de lo “políticamente correcto”. Por eso a veces usan cierto travestismo cultural para “engrupir a la gilada” cuando, en el fondo, te venden más de lo mismo.
Con respecto a Finkelstein hay unos videos, de una charla, en Youtube imperdibles.y subtitulados.
Lei su libro más famoso, “La Industria del Holocausto” que es excelente y me parece más contundente y menos ambiguo que Chomsky.

yevgeny dijo...

Yo debo haber visto Network hace 2 o 3 años ponele, y juro que no recuerdo ningún árabe. ¿Estás seguro de que hay árabes? No me extrañaría, la vi de madrugada.
La verdad es que lo que enhebré como trama de la película era básicamente la historia del protagonista y la chica, the girl, que no se si era la productora o qué de los noticieros, y el discurso que más se me grabó (además de los famosos que hace el protagonista frente a cámaras que son muy buenos) es en el cuál el tipo le echa en cara a la mina que toda la mierda vacía que estimulaba, propagandeaba y vendía habían terminado por vaciar su propia vida, haciendola igualmente vacía.
Quizás ese discurso lo soñé yo, mientras la película corría.
De todas maneras la tengo archivada la peli así que prometo verla en busca de los malditos árabes.
Espero tu crítica despiada a "12 hombres en pugna".

Muy buen comentario el de Juan Pablo, sin dudas.
Como haría decir W.Allen - para seguir con directores americanos. a Miss América en Bananas:
Las diferencias de opinión
deben ser toleradas... siempre y cuando no sean demasiado diferentes. En ese caso estamos ante un subversivo hijo de puta.

GrouchoMarx dijo...

Yevgeny, lo de los árabes me quedó grabado cuando la vi en cine, en su "extreno" y me rompio las bolas porque, como dije, no venía al caso y terminaba siendo lo fundamental de su argumento.

Ya que no me interesa volver a verla entera, el documental “Bad Reel Arabs” reproduce una escena clave. Te la recomiendo porque vale la pena ver como Hollywood demoniza a los árabes, como antes demonizaba a otros grupos, países o etnias.
Lo hace, gratuitamente, en películas insospechadas como Aladino, El Padre de la Novia o Volver al Futuro.
Lo único denso es el tono demasiado plañidero del autor-director, pero lo que dice es para escuchar y las imágenes son a prueba de balas.

Con respecto a “12 hombres en pugna”, lamento decepcionarte porque no le voy a hacer ninguna crítica despiadada. Te comiste la parte en que la puse entre lo mejor de Lumet.
Hasta el, usualmente mediocre de Ed Begley, está bien.
Es teatro filmado, OK, pero “first class”. Aunque, convengamos que el guión de Reginald Rose es perfecto y el director y los actores están a la altura del mismo.

Pero don Lumet también tiene sus buenos bodrios como “La cita” con Anouk Aimee y Omar Sharif que es un plomo insoportable sobre una historia de celos que hace agua por todos lados.

Esto me hace pensar que cuando tiene un buen guión, le hace honor y cuando no, no lo salva. No es un creador. Es un correcto empleado de los grandes estudios.

Ah, y ya que cité a Ed Begley, que si no recordás es un viejo con cejas grandes y cara de tujes, su hijo, Ed Begley Jr., es un actor de comedias que trabajo en Amazon Women on the Moon (el episodio del boludo que se cree el hombre invisible y anda en bolas por todos lados)

A este Begley Jr., un flaco rubio y alto, lo vi en un documental como activista para que se esclarezca lo del 11/09. Ese si que es trasgresor de veras.

Saludos.

Juan Pablo dijo...

Viendo que el tema de Palestina emergió de este post, o tal vez podría afirmar, se extirpó, gracias a la ayuda de GrouchoMarx, voy a compartir otra reflexión que tuve mientras leía esta noticia y me agarraba el estómago:
en resumen, pensaba en lo bien que caracteriza Norman Finkelstein al conflicto de Palestina y la confusión que consiguieron los medios (incluyendo Network, si vamos al caso): "Cuando hice esa aseveración inicial -que el conflicto de israel - palestina está entre los menos complicados del mundo actual- algunas personas se rieron, porque obviamente está en disonancia con la percepción del conflicto cuando entramos en el ámbito público, donde se nos dice cuan complejo, cuan controvertido, cuan intrincado el conflicto israelí es, y que hueso duro de roes que es... y el principal argumento que voy a exponer esta noche, es que la mayor parte de esa controversia es fabricada. Es artificial. Es falsa. Y está diseñada... su propósito es distraer la atención de la gente de lo que los documentos realmente muestran y para sembrar confusión sobre esos hechos."

mas tarde expone detalladamente su argumento, que no es lo que quería comentar ahora, sino que cuando busqué referencias en este blog al asunto (keyword: palestina), me sorprendió encontrar personas que participan activamente de este blog, y que señalan correctamente el incomensurable poder de los medios de comunicación, evadir la cuestión del conflicto entre palestinos e irsaelíes precisamente porque los grandes medios se han encargado de hacernos creer lo que señala Finkelstein: que es muy compleja e intrincada. Que es un quilombo donde se mezcla demasiado la religión (normalmente adosando el adjetivo "fundamentalista" al pueblo árabe), que es un conflicto milenario, que hay terroristas, muchos tratados, resoluciones, mediaciones de paz... en definitiva, una gigante bola de artefactos que nos empujan a pensar: me rindo, esto es un quilombo, lamento mucho las muertes civiles pero esto no tiene solución.
De esa manera cada vez nos comprometemos menos a conocer realmente lo que sucede, ya que según el pensamiento anterior es casi irrelevante ¿Para qué sumergirse en la realidad de ese infierno si en definitiva se trata de una guerra irracional? Ese es el objetivo buscado. A medida que el horror se hace mas difícil tapar, el recurso disponible es confundir.

Por eso insisto en que la propaganda mas peligrosa es la que va bien vestida, incluso con discurso progre y mejor aún si la porta algún reconocido intelectual.

GrouchoMarx dijo...

Juan Pablo, ya que tocaste el tema, hay una muy interesante polémica entre dos intelectuales judios norteamericanos, Noam Chomsky y Jeffrey Blankfort.
Este último acusa a Chomsky, (a quien irónicamente James Petras tilda de “vaca sagrada” de la izquierda), de ser ambiguo sobre el tema del “conflicto” árabe-israelí

http://www.rebelion.org/noticias/2005/11/22706.pdf

Chomsky pone a Israel como un portaviones de EEUU, un estado clientelar que actúa por orden de su protector.
Blankfort, por el contrario invierte la tesis de Chomsky y plantea que en realidad Israel y el lobby sionista dominan la política exterior yanqui en Medio Oriente.
Al ver el papel de forro que está haciendo Obama y como Netanyahu hace lo que se le cantan los nísperos, como Olmert le hizo callar la boca a Bush y varios antecedentes, me parece una obviedad que el planteo del profesor del MIT es incorrecto y que su adversario tiene una idea mucho más certera.
El artículo tiene 4 años cumplidos pero la cosa no ha cambiado mucho.
En ese aspecto, Filkenstein está más cerca de la postura de Blankfort que de la Chomsky.
En la página 4 de ese pdf se cita una frase de un libro de Benjamín Ginzberg, donde expone que aunque la población judeo-americana representa un 2%, cerca de la mitad de millonarios es judío Los principales directivos de las tres principales cadenas televisivas, de los cuatro mayores estudios de cine y del diario mas importante, son judíos.
Aclaro, por la dudas, que el autor del libro también es judío. No es Biondini.
Luego, ante semejante situación es lógico que Network tenga su propaganda sionista habitual en el cine yanqui, bien disfrazada pero muy evidente.

GrouchoMarx dijo...

Post data Nº 38. Ahora que leo el artículo del Blankfort, en su página 6, un párrafo imperdible:

“Gerald Ford, indignado porque Israel se había negado a abandonar el Sinaí a raíz de la guerra de
1973, y secundado por el Secretario de Estado, Henri Kissinger, no sólo suspendió la ayuda
durante seis meses en 1975, sino que en marzo del mismo año pronunció un discurso en el que
pedía que se "reconsideraran" las relaciones entre Estados Unidos e Israel. En unas semanas, el
AIPAC (American Israel Public Affairs Committee)- lobby de Israel en Washington- preparó una
carta que firmaron 76 senadores "confirmando su apoyo a Israel, y sugiriendo que la Casa Blanca
tuviera a bien hacer lo mismo. El lenguaje y el tono eran fuertes y casi intimidantes. Ford se echó
atrás"

Eso pasó en 1975. En 1976 el mesianico Beal de Network en su discurso más famoso dice: “Quiero que se levanten de sus sillas y manden un telegrama al presidente Ford y le digan, Estoy furioso y no pienso aguantarlo más”.

Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.

ed dijo...

Sres., no entiendo por qué se rasgan tanto las vestiduras porque en una película (o muchas, o todas) escondan mensajes más o menos subliminales en favor de una ideología, una cultura, un sistema económico o una nación, determinadas. Sea por apoyo directo, o, como en este caso, por oposición.

Acaso cuando juegan a truco y tienen una buena mano se la andan mostrando a sus oponentes para advertirles que le van a cantar la falta y el vale cuatro...

Dejémonos de dar vueltas con las indignaciones por "mala fe" de los actores (en sentido amplio). ¿Qué esperan, acaso, que los yanquis salgan a apoyar la revolución socialista en sus películas? ¿Acaso pretenden que Clarín tenga una política que abogue por el bien común, por los pobres, por los desamparados, etc.? Es una empresa en un juego de relaciones de poder. Lo mismo con cualquier otra corporación, nación, e incluso, ustedes mismos a la hora de defender sus intereses en contextos en lo que se ven amenazados o están insertos en un ámbito de competencia.

El problema no es ese, compañeros. Cada uno hace lo que tiene que hacer para defender su lugar en el mundo, y, en todo caso, hay que aceptar que los yanquis hicieron muy bien su trabajo hasta ahora.
Para contraponer esa hegemonía -material y/o simbóica- es necesario el trabajo de la crítica, la denuncia, el debate, para poder escuchar otras voces. ¿O acaso no se trata de eso, en definitiva, la lucha por la nueva ley de medios? ¿O acaso no se trata de eso mismo este y muchos otros blogs?

¿Debería indignarme porque alguien no esté de acuerdo con mi posicionamiento y contraponga argumentos que intenten deslegitimar lo que digo o presentar otra perspectiva que los represente más cabalmente?

Ni siquiera corre la pregunta: ¿está mal?
Así son las cosas, y hay que ponerle argumentos y militancia para cambiar las cosas... pero indignarse porque una película esconde un mensaje que busca reproducir un orden determinado...?
Es poco serio para los ilustres comentadores de este blog, a quienes les sobran luces como a Uds.

GrouchoMarx dijo...

Ed, my friend:
1) Soy poco serio, no solo lo parezco, también me asumo
2) No me sobran luces. Tampoco me rasgo las pocas pilchas que tengo, ni juego al truco
3) El presente post versa sobre el poder de los medios y toma como ejemplo a la película Network
4) Yo opiné sobre dicho film y no sobre el precio del tomate en el mercado de Liniers, porque era el lugar adecuado
5) Tampoco fui quien lo puso de ejemplo y recomendé al mismo. Lo hizo Diego F, por lo que fundé mi disidencia parcial con quien generalmente coincido.
6) Expuse objeciones al carácter manipulador del film, que hasta ahora no me han rebatido
7) Sin embargo en un principio me observaron una interpretación forzada, aunque reconozco que, en todos los casos, muy respetuosamente.
8) No cuestioné ciertas escenas aisladas, valiosas en si, sino su mensaje global.
9) Mis intevenciones fueron más para advertir a todos aquellos que se muestran desesperados por verla sobre las segundas (más bien primeras) intenciones de la misma.
10) Me gratifica el hecho de que en tu primer post decias que el mío era “un criterio de lectura que, por lo menos a mí, se me había pasado por alto cuando vi la película”
11) Pero ahora ese criterio de lectura resulta que era un obviedad tan grande que perdí tiempo tratando de explicar algo que ya todos tenían mas claro que yo, porque como voy a ser tan ingenuo de esperar “que los yanquis salgan a apoyar la revolución socialista en sus películas”.
12) Reconozco que soy poco serio en indignarme porque “una película esconde un mensaje que busca reproducir un orden determinado”, mensaje que, por otra parte soy el único que vio aunque ahora ya no sé si es así o en soy el único que no lo vio porque cada vez estoy más confundido.
13) Finalmente aprovecho para pedir disculpas a todos los que molesté por mi inoportuno cuestionamiento a esta vaca sagrada de Hollywood que es el film en cuestión.
14) Me voy a ver Rambo XI porque me causa menos problemas.
15) Saludo a usted muy atentamente

ed dijo...

Estimado Groucho, no se me ofenda, no es esa mi intención...
De hecho, la referencia a los ilustres comentadores y a las luces se la merecen con toda sinceridad. No fue una ironía sino una expresión de su sabiduría, la cual exponen comentario a comentario. ¡¡¡A mí se me pasó (quizás porque caí en la trampa, quizás por falta de luces, quizás porque estaba mirando otra cosa), a vos no!!!

Vuelvo a repetir: agradezco el comentario que hiciste, de hecho, lo reafirmo al decir que (y permitime citarme pese a lo poco serio que resulta) "para contraponer esa hegemonía -material y/o simbóica- es necesario el trabajo de la crítica, la denuncia, el debate, para poder escuchar otras voces". Esto es exactamente lo que estás haciendo: militando por incluir, en este caso particular, otro criterio de interpretación a la película tan vanagloriada por estos lugares (incluso por mí).

Repito (por décima vez): a mí se me pasó por alto esta lectura cuando vi la película, pero no me sorprende tu denuncia que en ese filme se esconda la reproducción de un orden dado: es desde éste, y sólo desde éste punto de vista que hago el comentario.

Mi cuestionamiento va al exceso de sensiblería (dicho con respeto) por el que eso suceda. Para el caso, ¿deberíamos sorprendernos o indignarnos porque vos estés denunciando la manipulación que intenta esta película sin hacer explícito el conjunto de ideologías, creencias, valores, etc., que subyacen en tu discurso?
¿No estás defendiendo un orden dado o su transformación en tu denuncia?
Es esa indignación la me llama la atención y no a la interpretación alternativa que proponés...

Saludos.

GrouchoMarx dijo...

My dear Ed, dos respuestas y me voy a dormir:
1) “¿deberíamos sorprendernos o indignarnos porque vos estés denunciando la manipulación que intenta esta película sin hacer explícito el conjunto de ideologías, creencias, valores, etc., que subyacen en tu discurso?”

No me ofenden Bruce Willis, ni
Chuck Norris, ni Rambo. Sé lo que me ofrecen y me privo de verlos.
Me indigna que me vendan un discurso crítico hacia los medios y me terminen entregando un producto que no es más que la lucha entre unos capitalistas buenos y otros malos. Eso es una estafa intelectual, porque encima lo hace de forma solapada y la prueba es que a muy pocos le cayo la ficha.
2) ¿No estás defendiendo un orden dado o su transformación en tu denuncia?
Para nada. Estoy defendiendo mi derecho a no ser estafado, que va mucho más allá de las ideologías. Si voy a ver Rambo pretendo ver tiros y no discusiones teológicas.
Por eso advierto a los ingenuos desesperados por ver la peli que tomen las debidas precauciones.

Finalmente y juiiira de programa: No me ofendí para nada. Lo de mis carencias fue una autocrítica, más que nada para joder un poco.
Ideológicamente no soy ningún dogmático. Trato de ser lo más pragmático y realista posible, pero si de algo me considero capacitado para hablar es de dos temas: jazz y cine. De este último porque tengo las nalgas encallecidas de las horas perdidas en las butacas y los dedos mochos de las teclas del VHS o del DVD.
Y también tengo el hígado reventado de tragarme sapos de Jóligud y de otros lares.
Y este es para mí quizás el caso emblemático, el que más me reventó porque la fui a ver en su estreno con una enorme expectativa, con quien era entonces mi novia, hoy mi esposa, y ambos salimos puteando al director y a toda su familia mientras la mayoría silenciosa cantaba loas, lo que más me envenenaba.

Curiosamente la dictadura, tan celosa ella, no la prohibió ni sometió a cortes.

Si prohibió The Font de Martin Ritt, que es enormemente superior y honesta y no ganó premios.

Algo habrán hecho.

Chau, see you later.

Juan Pablo dijo...

GrouchoMarx: bien ha dicho usted alguna vez "La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.". ¡Que razón tiene!. A raíz de Network terminé revisando todos los libros que tengo de Chomsky para citar algunos fragmentos que se relacionan con el documento que citado, que me interesó mucho.
Honestamente yo no comparto la interpretación que se le asigna a Chomsky sobre el rol de Israel y Estados Unidos. De hecho, e imagino que puede ser en referencia a esas críticas, dice en Estados Fallidos (p.219): "Siempre que las acciones de Israel se adecuen a los objetivos estadounidenses, el país recibe el apoyo diplomático, militar y económico que facilita su apoderamiento de partes valiosas de los territorios ocupados y su desarrollo en una rica sociedad industrial. Sin embargo, cuando el jefe dice basta, Israel debe obedecer. Se han producido repetidos casos. Uno surgió en 2005, cuando Estados Unidos ordenó a Israel que interrumpiera sus ventas de tecnología avanzada a China. Israel intentó evadir o mitigar las restricciones, pero fue en vano. EE.UU impuso sanciones. Los representantes del Pentágono se negaron incluso a encontrarse con sus homólogos israelíes, lo que obligó al ministro de Defensa, Shaul Mofaz, a cancelar su viaje a Washington. EE.UU exigió que la Knesset aprobara una legislación que reforzara la supervisión de las exportaciones militares, que Israel firmara un memorando oficial de entendimiento y que el Gobierno y Mofaz le presentaran una disculpa por escrito .... Se trata de duros golpes para Israel ... esas ventas son un componente crucial de la economía militarizada de exportación de alta tecnología israelí. Sin embargo Israel no tiene alternativa cuando habla el jefe y entiende que no puede confiar en el grupo de presión estadounidense, que sabe bien que no puede enfrentarse al poder estatal en asuntos importantes.

(continuará, como la vida misma, loca, loca...)

Juan Pablo dijo...

Por otro lado, en "Intervenciones", pag. 20 escribe: "Los países árabes y otros se hacen muchas ilusiones acerca de la subordinación de Washington a Israel o al cabildeo proisraelí en casa (que para nada está constituido solo por judíos). La idea de que Estados Unidos podría dejar a Israel las riendas de las cosas es un grave error, a mi modo de ver...Uri Avnery afirma que las órdenes estadounidenses bloquearon los planes israelíes para la guerra del Líbano en 2006, planeada con mucha antelación, según reconoció el primer ministro Ehud Olmert en marzo 2007. Avnery, "Olert's truth", 10 marzo 2007."
En la pag. 32 del mismo libro agrega: "-escribe Leon Sigal en el número de noviembre de 2006 de Current History- ... en 1993, Corea del Norte estaba a punto de acordar con Israel que le pondría fin a la exportación de misiles al Oriente Medio a cambio del reconocimiento diplomático, pacto que hubiese aumentado en gran medida la seguridad israelí. Pero EE.UU "presionó a Israel para cancelar el acuerdo sobre los misiles", cosa que en efecto ocurrió; en la relación de dependencia por la que ha optado. Israel tiene que cumplir órdenes.
En "Lo que decimos, se hace", pag. 135 escribe: "... nuestra visión de Israel y del conflicto israelopalestino está muy distorsionada. Pero no por la influencia del AIPAC, que desempeña un papel menor. Mearsheimer y Walt sólo tienen en cuenta una parte del lobby israelí. Definen este grupo de poder correctamente, pero luego lo reducen a algunas organizaciones judías. Es cierto que dicen que el grupo más numeroso -y probablemente el mas influyente en política- son los cristianos evangélicos de derechas. Puede ser que sean antisemitas, pero apoyan incondicionalmente todo lo que haca Israel porque ésa es la voluntad de Dios. No obstante, considero que se está dando mucha menos importancia de la que tiene a la comunidad intelectual: los medios de comunicación, los periodistas, muchos de los expertos académicos, que son el marco en que la gente percibe las cosas. .. El AIPAC no paró la representación de la obra sobre Rachel Corrie. No tiene poder económico en los medios de comunicación, aunque le gustaría. Sin duda, tiene influencia en el Congreso, pero, en realidad, gran parte de esa influencia es simbólica. A los congresionistas les cuesta muy poco aprobar resoluciones que saben que no se van a llevar a cabo pero que son rentables políticamente. Casi todos los años acuerdan trasladar la embajada de EE.UU a Jerusalén. Saben que no se va a hacer. Las consecuencias serían inaceptables. No obstante, pueden votar la propuesta, proclamarla en el hemiciclo y recaudar fondos para el partido."

(continuará, creo)

Juan Pablo dijo...

Puf, ahora si, me muero de sueño pero quería dejar claro ese punto antes de irme a dormir.
Resumiendo, creo que puede haber una mixtura, pero sigo creyendo como Chomsky que la correa la sigue teniendo el estado norteamericano. Sus beneficios son varios, también detallados en estos libros y muchos otros: bases militares, entrenamiento de fuerzas paramilitares (citado en el documento que compartiste, pero subestimado), control del nacionalismo árabe. Desde las épocas del Equipo de Planeamiento Político de George Kennan en 1948, Oriente Medio es considerado el punto estratégico mas importante del planeta y por lo tanto la prioridad de Estados Unidos.
El documento incluso saca bastante de contexto a Chomsky haciéndolo quedar prácticamente como un sionista no asumido (como cuando afirma que Zunes es un discípulo suyo). El autor olvida que Chomsky hace todo lo posible por resaltar la labor de Finkelstein, que es mas crítico con los lobbystas. Aún así Finkelstein dice que esa influencia disminuye lentamente a medida que las nuevas generaciones judías se alejan mas de sus tradiciones y se integran mas a la cultura norteamericana, con posiciones mas críticas sobre el actuar de Israel (esto lo dice en uno de los dos grupos de videos subtitulados que hay de él en YouTube).
Por otro lado, tampoco se explica un sencillo razonamiento: ¿Por qué los activistas pro Palestina podrían bloquear el accionar del Estado norteamericano pero no así el lobby sionista? Porque el documento plantea que el fracaso de los activistas pro palestinos radicó en no denunciar el flujo de ayuda financiera del Congreso a Israel, en no "mostrarlo" a los contribuyentes que pagan los impuestos. Eso honestamente me parece irrelevante. Si Estados Unidos aporta X cantidad de millones anuales a Israel, sin duda se hace con el aporte de los ciudadanos, con lobby incluído o no.
Para mi forma de ver hay una mixtura en la explicación: el lobbysmo capitalista pro-israelí tiene poder de influencia, pero la última palabra la tiene el Estado, y Chomsky cita un par de ejemplos donde ésto queda claro.

Antes de irme a dormir dos cosas: gracias por compartir tu tiempo sobre esos temas, que a poca gente le interesan, y en segundo lugar, me gustaría saber que cosas de jazz escuchás, porque yo soy casi adicto a la música y el jazz está entre mis estilos preferidos.

Saludos sabor lima limón.

Juan Pablo dijo...

Ed, no quería dejar de contestar tu comentario, que fue muy amable por cierto.
En realidad no me enfurece el mensaje encubierto de la película y tal como lo sugerís, creo que ninguna obra de arte es inmune a la ideología de su creador. Menos aún si el creador es una empresa capitalista como cualquier productora de Hollywood. Por supuesto que coincido con vos.
El caso de Network justamente es una curiosidad, porque el mensaje mas directo es la crítica al poder de los medios, pero a su vez, la misma película bebe su propio veneno. Es una peculiaridad que vale la pena destacar un buen rato, por eso lo felicité a GrouchoMarx cuando lo comentó. Es algo parecido a esa situación hipotética que tantas veces se plantea de proyectar una película sobre una catástrofe aérea en un avión. Con la diferencia de que al bajarte del avión puteás al piloto y a lo sumo lo recordás como una anécdota, mientras que el bofe que encierra esta película puede que lo hayas masticado sin darle menor atención. De hecho, como escribía antes, el asunto de los árabes ha pasado a ser un tema prohibido donde mejor parecería no meterse porque se mezcla la religión con el terrorismo. Es decir que un poco de todas esas escenas han logrado su cometido ¿No?

Si, también coincido con vos cuando decís que lo importante es canalizar estos temas en el debate con mas compañeros. Por supuesto que estoy de acuerdo.

Saludos y hasta la próxima.

GrouchoMarx dijo...

Juan Pablo, muy interesante aporte, pero como nos estamos yendo al carajo del tema de los medios solamente voy a hacer una observación de unas frases de Chomsky que, respetuosamente, no comparto. Dice tu cita:

“El AIPAC no paró la representación de la obra sobre Rachel Corrie. No tiene poder económico en los medios de comunicación, aunque le gustaría. Sin duda, tiene influencia en el Congreso, pero, en realidad, gran parte de esa influencia es simbólica. A los congresionistas les cuesta muy poco aprobar resoluciones que saben que no se van a llevar a cabo pero que son rentables políticamente.”

¿No te parece desafortunada la idea de que el AIPAC o en todo caso el poder sionista yanqui no tienen poder en los medios de comunicación? Me suena a una fabulosa gansada, más proviniendo de una de las máximas eminencias grises de la actualidad.

Te paso otro artículo de Blankfort, para tener una visión distinta, en mi opinión más realista y certera sobre el tema

http://www.rebelion.org/noticias/2006/7/34701.pdf

Una pregunta final ¿La expulsión de nuestro comúnmente admirado Norman Finkelstein de la Universidad de DePaul por presiones del sionismo, no desmienten a Chomsky?

Para pensarlo. Chau

Anónimo dijo...

Y, ¿no era mentira lo de Antonini?.

http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=33332

Juan Pablo dijo...

Groucho: "¿La expulsión de nuestro comúnmente admirado Norman Finkelstein de la Universidad de DePaul por presiones del sionismo, no desmienten a Chomsky?"

La expulsión de Finkelstein prueba que el sionismo tiene poder de presión, pero eso es algo que Chomsky no niega. En realidad podríamos decir lo mismo con algunas decisiones políticas y la Iglesia Católica, y eso no significa a mi entender que la Iglesia tenga el control del poder estatal. Finkelstein fue expulsado también porque desenmascaró a los intelectuales mas prestigioso que alabaron todos los documentos que mas tarde Finkelstein hizo polvo, como el famoso libro de Joan Peters. En definitiva, se ganó todos los enemigos posibles y les dejó un hueco para expulsarlo, que es ser activista político. Según Chomsky, en una universidad podés escribir lo que quieras, pero cuando te pasás al activismo te metés en problemas. Creo que la mano viene por ahí.

GrouchoMarx dijo...

Juan Pablo“Según Chomsky, en una universidad podés escribir lo que quieras, pero cuando te pasás al activismo te metés en problemas. Creo que la mano viene por ahí.”.

Alan Dershowitz, hace también activismo, pero en este caso sionista.

Y es por sus presiones que expulsaron a Finkelstein, mientras Dershowitz, quien lo denunciara, sigue muy orondo al frente de sus cátedras en Harvard.

O sea que, faltaría aclarar que te “metés en problemas” cuando hacés activismo desafiando al lobby, o “políticamente incorrecto”.

Perle, Wolfowitz o Libby se “metieron en problemas” pero no por su activismo político, sino por actos de corrupción

Por eso creo que nuestro amigo Chomsky minimiza demasiado el poder de presión del lobby, algo que Blankfort critica con bastante precisión, con datos certeros.

Lee el segundo link que te mandé que es muy contundente y casi no cita a Chomsky y sirve para tener una visión más integral del asunto.

Juan Pablo dijo...

Estamos de acuerdo. Por eso escribí varias veces que el problema para mi es un híbrido de los dos enfoques. Según tu visión (creo), eso es ser ambiguo, pero para mi es el enfoque que mejor se ajusta a la realidad. Si vamos al caso, en las citas que copié Chomsky ejemplifica dos situaciones donde el lobby israelí no pudo hacer nada contra las acciones del "socio que en realidad es el jefe". Y fueron acciones que claramente perjudicaron al estado israelí. ¿Entonces? Son dos buenos contraejemplos ignorados.
Está claro que Finkelstein corre en inferioridad de condiciones: se metió con todo el mundo, por eso admiro su coraje. Y por supuesto que irrita al movimiento sionista, porque ataca sus intereses, eso es mas que obvio. Intentaron obstaculizar la publicación del libro "La industria del holocausto" tanto como pudieron. Nadie dice que sean neutrales, pero creo que el eje de discusión se corrió: yo pienso como Chomsky que atribuir al sionismo el control de las decisiones de Estado de EE.UU es una afirmación no muy sólida. Hay pruebas de su influencia, como las hay de los grupos anitcastristas, evengelistas, etc, pero suponer que la política exterior sobre Oriente Medio depende de ellos es una afirmación que no tiene pruebas contundentes.
Si vamos al caso, imaginemos la misma situación en Argentina. Dos catedráticos católicos que tienen un profesor que denuncia en sus libros y en la televisión, todas las maniobras de la derecha católica en diferentes puntos del mundo y el país ¿Crees que estos dos catedráticos no ejercerían sus influencias para darle una patada en el tujes? No podemos saberlo, pero mi intuición es que tendría todos los números asegurados. Entonces deberíamos hablar de la injerencia del catolicismo en la Argentina... está claro que tiene poder, y sin ir mas lejos tenemos muchas noticias recientes que lo demuestran, pero de ahí a decir que la dirección de la Argentina depende de la Iglesia Católica...
Me parece peligroso porque subestima el poder de las corporaciones, que son realmente las que toman las decisiones. Subestima los planes geopolíticos detallados por Kennan en el Departamento de Estado, subestima los acuerdos de la Comisión Trilateral... en fin, la explicación me hace acordar a esa gente que toma una damajuana de vino y después dice que lo que le cayó mal fue el postre.
Confieso: no leí el segundo documento porque ahora estoy laburando, pero lo haré mas tarde.

Hasta luego.

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