martes, enero 13, 2009

La agenda pública y la oposición



La agenda pública es el conjunto de temas que articulan el debate social. Pero ¿quiénes marcan dicha agenda? Hay tres actores que la marcan: El Gobierno (en el sentido amplio), las corporaciones mediáticas y la fortuna.

Las corporaciones mediáticas tienen el poder de marcar la agenda en temas como por ejemplo la inseguridad: amplifican un sangriento hecho puntual utilizando la repetición constante (alguien que sabía del tema decía que toda propaganda eficaz debe limitarse a algunos puntos fuertes poco numerosos, e imponerlos a fuerza de fórmulas repetidas, por tanto tiempo como sea necesario, para que el último de los oyentes sea también capaz de captar la idea) mas editoriales, comentarios y testimonios de los implicados en todos sus canales, radios, diarios, portales; más la cobertura y repetición del hecho por parte de los demás medios. Todo ese arsenal impacta en la opinión pública, que pone el foco de atención allí y pasa a ser el tema de discusión en las mesas familiares, reunión de amigos, etc. De aquí se desprende que tienen poder para marcar la agenda.

En términos sistémicos podríamos decir que tienen la capacidad de influir en el feedback, de encauzar ese feedback en inputs, metiendo presión la caja negra sobre un determinado interés.

Por otra parte los Gobiernos tienen la capacidad de influir en la agenda por las razones obvias: pilotean al Estado (que desde un punto de vista es una especie de equilibrio dinámico entre millones de intereses enfrentados) y cualquier modificación de lo existente altera la correlación de estos intereses (los outputs producen nuevos inputs).

El tercer actor es la fortuna. Ella es absolutamente impredecible. Puede ser un avión que se estrella en aeroparque, una crisis económica mundial, una planta nuclear que falla, una ola gigante que arrasa con cientos de miles de personas, nadie sabe qué nos deparará. Lo que sí sabemos es que cada tanto pasan cosas que modifican la agenda pública y están fuera del control de los actores que intencionalmente pueden modificar la agenda.

Obviamente estos actores interactúan entre sí y muchas veces convergen, otras tantas no, pero sí se afectan entre ellos. Pero a todo esto ¿la oposición dónde entra?

La oposición vernácula es incapaz de modificar la agenda por propia voluntad. La atomización, el personalismo y principalmente la falta de propuestas alternativas la tornaron esteril a la hora de marcar la agenda pública. La única forma que tienen de influir es montando y aferrandose a los temas ya impuestos, es decir, se convierte en una oposición comentarista de la agenda impuesta por los actores antes descriptos.

Pero ¿por qué no tienen propuestas de un proyecto alternativo? El problema es que en rigor sí las tienen, pero son propuestas que llegan tarde y que surgen en el día a día en base a lo coyuntural, en base a la agenda impuesta. No hay un proyecto estructural de país a través del cuál imponer ciertos ejes en la agenda. Entonces, para lograr llevar aguas al molino propio, la estrategia consiste en aliarse con el único actor disponible que no sea el gobierno al cual se oponen automáticamente ante cada hecho: los medios de comunicación.

Pero los medios de comunicación sólo le dan exposición a los personajes que se monten sobre su agenda y sus intereses. No van a darle espacio, trato cordial y exposición a dirigentes que aboguen por algo diferente a lo que ellos quieren. Si los medios no quieren retenciones, las brillantes luces apuntarán a los que más se opongan a las retenciones. Si los medios quieren mano dura, tendremos a Blumberg, Patti y demases funcionales a la causa opinando del tema y así pasa con todo. Entonces lo que hacen los dirigentes cuyas propuestas no prenden en la sociedad es simplemente mimetizarse con los intereses de los medios (que, recordemos, no son exclusivamente de los dueños de los medios sino de quienes arreglen con ellos: sean empresas, políticos, embajadas, etcéteras) y llevar la voz cantante en medio de la propaganda y repetición que apuntan a modificar el humor social.

No importa tu propuesta de gobierno en las últimas elecciones, si estabas a favor de rentenciones móviles, si estabas a favor de una ley de radiodifusión o de la abolición de las AFJPs: para que te inviten a los programas y te traten bien, para que te den una mano en la próxima campaña o lo que fuere, tenés que ser vocero de lo que los medios indiquen. Esto les da la exposición, buen trato, y espacio que de otra manera parecieran no poder conseguir.

El problema con todo esto es que al estar vaciados de contenido los partidos políticos, al depender sus dirigentes de los intereses de estas corporaciones para sobrevivir en la luz de la opinión pública, los medios se terminan constituyendo subrepticiamente en la verdadera oposición. Magnetto no va a salir a debatir sus pareceres e intereses, tipos como él son en los ojos de mucha gente simples empresarios y como tales no nos deben explicación alguna sobre las decisiones empresariales. Tampoco los empleados de los medios se sentarán en la mesa de debate, ellos la juegan de neutrales y orientan todas sus fuerzas en pos de disfrazar las formas para generar esa apariencia de neutralidad. Entonces lo que hacen es usar a dirigentes necesitados. Se necesitan mutuamente. Y de estas relaciones se desprende que la oposición política hoy por hoy es un Frankenstein constituido por los partidos y los medios. Y está clarísimo que para que pase esto los medios de comunicación tienen que tener un poder enorme.

¿Cómo se sale de esto? Lo venimos diciendo desde hace años: hace falta urgentemente una nueva ley de radiodifusión que descentralice la información y permita que se abran espacios para el debate, para la pluralidad de voces. En el estado actual de las cosas es imposible poner el eje en temas que no son funcionales a las corporaciones monopólicas y esto termina perjudicando aún más a la oposición que al Gobierno, ya que el Gobierno, al menos, tiene el poder de modificar la agenda pública.

Saludos
D.F.

Imagen: masquemilpalabras.wordpress.com

17 respuestas:

Calico dijo...

Envidio tu forma de escribir Diego, sobre el tema no puedo decir mucho porque esta todo ahi. Lo que si yo no creo que sea posible cambiar eso ni cambiando la ley de radiodifusion porque ponele que la cambian, como hacen para aplicarla sin que se les de vuelta el pais entero?

javier dijo...

la idea de pais si la tienen, pero si dicen lo que quieren abiertamente, pierden varios votos, asi que se oponen sistematicamente a todo lo que este del otro lado, se definen por estar en contra (con diversas razones, algunas validas, otras inventadas), pero de ideas propias, nada.

Marcos H dijo...

Brillante análisis.
Si la oposicion pugnara por otro modelo, claramente no habría denucnia de carrió, operación reutemann, diretes de solá. Si hubiera un proyecto alternativo serio, no habría tampoco una necesidad tan marcada de contar con el guiño de la prensa. Pero no existen.
Ultima cosa, no creamos que todo se soluciona con la ley de radiodifusión. Si este gobierno la tiene frizada no esperemos que despues venga una ley de radiodifusión popular y revolucionaria.
Saludos

Martín - Destructor de Mitos dijo...

Como ya dije en otros post, me parece que está sobredimensionada las verdaderas posbilidades de los medios de instalar temas de agenda. Por supuesto, tampoco digo que no hacen nada: lo intentan, no siempre con éxito.

El problema es que los que miran siempre lo que dicen los medios son quienes forman parte de la "clase política". Es ahí donde los medios adquieren una significación desmesurada y mucho mayor a la que le da aquella mayoría menos interesada en las cuestiones públicas.

No obstante, estoy de acuerdo con la idea de que es necesaria un cambio en el marco regulatio del mercado de los medios masivos (creo que el término "radio-difusión" ha quedado estrecho). Eso si, además de eliminar las prebendas a los jugadores actuales, habría que evitar que el estado (y por lo tanto los gobiernos) dominen la situación a placer. La única opción que se me ocurre es eliminar toda regulación que impida la libre entrada y salida del mercado en cuestión.

Saludos!

pablo k dijo...

Catedra pura!!!!Meses atras mande un mail a un columnista del principal diario de Còrdoba lo trate de terrorista por la forma en que criticaba al gobierno y que el tenia mucha responsabilidad porque era un formador de opiniòn ,el tipo me contesto diciendo que yo era un intolerante y que en realidad el poder que los medios tenian era muy poco.Y esto es justamente lo que quieren que creamos que lo de ellos es como cantar en el baño.Cuando en realidad nos secan la cabeza a gusto y piachere.

Martín - Destructor de Mitos dijo...

pablo k, ¿vos le crees todo a Clarín (o al diario de Córdoba)? Por el comentario que hiciste calculo que no... Ahora, ¿por qué pensás que el resto de los mortales si le creemos? ¿Qué nos diferencia de vos? ¿Qué hace que esté un paso adelante del resto?

Saludos!

Diego F. dijo...

Calico: es cierto, no es que se acaban los problemas en este tema con la ley de radiodifusión, pero sin ella no se puede hacer mucho en este sentido. Ese el tema, hoy por hoy es legal la tremenda concentración y ahí está el tema.

Javier: puede que tengan una idea, pero yo hasta ahora los escuché desdiciendose de la plataforma que presentaron en las elecciones y en algunos casos propuestas sueltas, aisladas, como la de la moisesa chaqueña de volver a contraer deuda con el FMI. Pero fijate cómo igual las propuestas que presentan son siempre coyunturales, van atrás de las decisiones del gobierno...

Marcos: coincido con vos en cuanto a lo que decís del freezeo de la ley que supuestamente impulsaría el gobierno, igual yo cuando me refiero a la ley de radiodifusión, me refiero al proyecto de la coalición, que me parece muy bueno.

Martín: tu objeción es la que planteabas en un post anterior, no se trata de iluminados ni nada similar, se trata de lo que te decía aquí.

Pablo: muy cierto, desde el periodismo minimizan la influencia que tienen en la sociedad, pero se trata de percepciones de una persona, los medios han sido ampliamente estudiados y es clarísima la influencia que tienen en la sociedad. Traté en el post de mostrar cómo pueden formar agenda, pero se ve que no quedó tan claro....

Saludos!

Martín - Destructor de Mitos dijo...

Diego, por supuesto que muchas alternativas políticas son ignoradas... Pero no porque los "medios" en su conjunto lo decidan, sino porque son irrelevantes desde el punto de vista social. A mi me encantaría que haya un movimiento a-estatal (y no anti-estatal) influyente, pero no existe porque es irrelevante a nivel social. En otras palabras: no hay "demanda" para esas ideas. Lo mismo sucede en otros casos, como el del Proyecto Sur (de hecho, en este caso si tienen algo de demanda y, por lo tanto, espacio en los medios... mucho menor al del establishment político, pero lo tienen).

Nos guste o no, si hay que llegar a 40 millones de personas disperas, lo que se necesita es dinero. Mucho dinero. No existe otra forma.

Y por eso, lo que verdaderamente hay que cambiar es la organización política, que desde mi punto de vista debería ser mucho más descentralizada. Si en vez de llegar a 40 millones, tenés que llegar a 500.000 o 1 millón de personas en un ámbito geográfico delimitado, el costo baja sustancialmente permitiendo la entrada de nuevas agrupaciones con ideas alternativas.

Con esto no quiero decir que los medios existentes sean ejemplares, sino que tan sólo son una parte del problema. Pero la cuestión de fondo es otra.

Saludos!

Caipira dijo...

La gente también puede marcar la agenda cuando se involucra, participa y se organiza. Creer que todo se arregla con dictar una ley me parece inocente y/o cómodo.

Diego F. dijo...

Capira: coincido. Pero ¿quién cree acá que con una ley se arregla todo?
Saludos

Mariano.- dijo...

Coincido con tu post Diego F.

Sin dudas que los medios son una de las principales formadores de agenda (y pensamientos) y mucho más aquellos que monopolizan la información, me refiero a aquellos grupos que tienen radios que llegan, periódicos con las mayores tiradas y canales de TV con los mayores rating. Para ellos es tan simple ponerte un tema en la tapa del diario, metértelo por el oído cada media hora en sus tandas informativas y darle lugar de privilegio en sus noticieros de hora pico. Como se puede pensar que luego de todo eso la gente no hablará del caso en cuestión, y ni hablar si el tema da para hacerle programas radiales y televisivos especiales o para reiterarlos día tras día.

Por otro lado está la oposición que se sube al caballo (de calesita) y reaparece día tras día convirtiendo en discurso lo propuesto en los medios.
Vivimos en un mundo dominado por corporaciones, la política es una herramienta para su avance y desarrollo. Las mismas manipulan los medios que controlan de acuerdo a sus intereses, pero desde los mismos no logran sus objetivos, solo dan un paso importante que es reacomodar el tablero político para luego sí, tener el camino allanado consiguiendo leyes o vetos a gusto y piacere.

Es necesario involucrarse para, como se dijo por ahí, imponer temas acorde a la necesidad de todos y no a la de unos pocos que concentran poder y empobrecen a las mayorías.

Saludos, Mariano.

pablo k dijo...

Martin..por supuesto que la gente les cree..si compras el diario es para informarte.Si lees la opiniòn de un periodista sobre un tema "X"supones que el tipo conoce el tema, que lo estudio, que lo sigue en el tiempo y por lo tanto crees en sus concluciones.Muchos de estos hijos de P arropados de cierto prestigio te explican los como y los porque y muchos que por logica no pueden informarse màs (Para eso tendrian que tener contacto con funcionarios de primera linea ,salir a realizar encuestas propias o tener el celular de Jorge Rial)lo toman como cierto.Estos guachos tienen sus tecnicas que no todos las conocen Ej:citan a "fuentes cercanas al gobierno"(?)O te ponen la foto de la presidenta justo cuando le cae un moco de la nariz.En Còrdoba cuando el gobierno se demoro en desembolsar la plata de un programa alimentario fue primera plana, cuando lo pago dos lineas en la anteultima pagina.Son de terror.

Martín - Destructor de Mitos dijo...

pablo k, entiendo lo que pensás. Lo que no entiendo es como llegaste a la conclusión de que vos te diste cuenta y el resto (o la mayoría) no.

Saludos!

pablo k dijo...

Martin... no todos son "bichos polìticos"uno se da cuenta porque algo leyo.Si yo agarro una publicaciòn de automovilismo me trago todo lo que me dicen por que entiendo poco y nada pero si vos conoces del tema te das cuenta si algun dato esta equivocado.Personalmente me crei miles de cosas que no eran tal y me llevo tiempo entender algunas cosa y por logica no son la mayoria los que se toman ese trabajo.Cuando la ves a Carrio si seguis su trayectoria te cagas de risa . Porque a la mina la analizaste pero el que no se tomo ese trabajo le cree .Por eso saco 5 millones de votos.

Martín - Destructor de Mitos dijo...

pablo k, o sea ¿crees que la mayoría no tiene el discernimiento suficiente para hacerse ideas propias de lo que lee en un diario? Si damos por real ese idea (y yo no creo que sea así), deberíamos llegar a la conclusión de que la democracia sencillamente es un imposible. ¿Cómo alguien que no entiende lo que dice un diario puede estar preparado para elegir a quienes decidirán (y no ya influirán) sobre aspectos importantes de la vida en sociedad (y muchas veces de la vida privada)?

A mi no me cierra.

Saludos!

el grito primal dijo...

Excelente análisis Diego F.
un abrazo.

pablo k dijo...

Destructor..ya se donde vivìs... en el Instituto Balseiro!
La mayoria de las personas no le dedica mucho tiempo a la polìtica y resulta que cuando se quieren informar, les miente o le dan vuelta el significado de los actos de este gobierno. y digo "este" porque a menem y a de la rua les tapaban todo.Si la mayoria la tuviera reclara en este paìs no hubiera ganado menem en todas las elecciones en las que se presento.Nuestra democracia es asì "a los ponchazos"nos falta mucho.Hay gente que opina que el argentino en su gran mayoria es un adolecente de 17 años.

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