miércoles, octubre 08, 2008

Entrevista a Nicolás Casullo



La agrupación NBI en su revista Vendetta Nro 2 de Septiembre de 2007 publicó una muy interesante entrevista a Nicolás Casullo en la que tratan en profundidad muchos temas que van desde la protesta social a la batalla cultural, pasando por la actualidad de América del Sur y el kirchnerismo. Es notable el nivel de debate que se desprende de la misma y por eso quería compartirla con ustedes.

Nicolás Casullo es profesor titular e investigador en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Quilmes de las cátedras Corrientes del Pensamiento Contemporáneo e Historia del Arte. Del ´55 recuerda como su madre, sindicalista peronista decidió esconder en su casa un busto de Evita que su madre, salvándolo de las manos fusiladoras. Estaba en París en el año 1968 y el Mayo Francés lo marcó a fuego tanto, que en octubre volvió a la Argentina con la idea fija de militar para la revolución. En esos años escribió la novela "Para hacer el amor en los parques" que fue prohibida por la dictadura en 1971 por considerarse "obra inmoral". Militó en un frente cultural del PRT y luego en la JTP, perteneciente a Montoneros. Tony Vendetta le intrigó semejante personaje y quiso sentarse a charlar sobre todas esas cosas que tanto le intrigan: la protesta, los medios de comunicación, el peronismo, los populismos, la Universidad, el gobierno de Kirchner, América Latina, y tanto más.


-Vendetta: ¿En qué consistía la protesta en los setenta?

-Nicolás Casullo: La protesta estaba situada en la posibilidad de que los sectores subalternos obreros-trabajadores resolviesen la cuestión social en la Argentina y al mismo tiempo la cuestión nacional, con lo que podríamos llamar un poder popular que plantease otro orden histórico.

Todo lo que aparecía como protesta fragmentada –el Cordobazo, el Rosariazo, el Mendocinazo, las protestas estudiantiles universitarias que las llevaban a cabo izquierdas peronistas, cristianismos radicalizados, humanismos, vanguardias revolucionarias marxistas - de distintas maneras se proyectaba que iba a confluir en otro momento mayor que era el cambio histórico social y nacional desde un punto de vista peronista. Era social y nacional y tenía como sujeto con categoría decisiva la categoría pueblo.

Las protestas en los 70 tenían la posibilidad de ser pensadas en un movimiento que las totalizase y las reuniese un movimiento y un líder histórico, cosa que hoy no sucede, en el sentido de que había protestas por aumentos salariales, sindicales, universitarias y elementos contestatarios de todo tipo, pero la lectura que se hacía, tanto desde el peronismo como desde el socialismo marxista, era que eso debía concluir en el sujeto de la revolución social.

-¿Cuál es la situación de la protesta hoy?


-Hoy la cuestión es diferente. En crisis el proceso de la revolución en occidente, fracasados los socialismos reales, teniendo esa mítica revolución proletaria industrial atrás y no hacia delante, se hace necesario repensar todas las cosas, replantear y ver cómo se constituye un nuevo sujeto y una nueva subjetividad para la transformación y el cambio histórico. Hoy, la situación que tenemos a la vista, esta nueva escena histórica es de protestas fragmentadas, de protestas balcanizadas, de protestas que muchas veces se encienden y mueren en la propia consumación de su problemática. Es decir, hay una protesta por violación de tres mujeres en un barrio, hay una protesta por la puesta de 5 o 10 semáforos que no existen, hay una protesta ecológica contra un basural, hay una protesta por Cromañón, hay una protesta sindical, hay una protesta por mal funcionamiento de un hospital. Son todas protestas que -y esta la característica de la época- parten de la reivindicación de la diferencia que las distingue, protestan por eso. Y, muchas veces, los propios cultores de esto dicen: "No, nosotros estamos discutiendo por esto pero no queremos politizar el asunto, a nosotros el peronismo, el socialismo, la política no nos interesa". Al contrario, ven a la politización como un elemento que corrompería a la propia protesta, contrario a esa clásica idea marxista y leninista del siglo XX de acceder a la conciencia política abarcadora del conflicto en su conjunto, y también peronista en cuanto todo desembocaba en una disputa política por el poder.

-¿Y por qué se da ese escenario fragmentado? Si el sujeto pueblo sigue existiendo, la reivindicación tiene que seguir existiendo, ¿no?


-Es relativo que aquel sujeto político e ideológico siga existiendo. Todo aquello que yo contaba del ´73 tenía un sujeto mesiánico, mítico, redencional que era el proletariado industrial, destinado por ley histórica -decía Marx- a hacer la revolución. Desde esa perspectiva, ese sujeto entra hoy en un anacronismo por circunstancias económicas. No ha perdido gravitación lo sindical, no ha perdido gravitación la organización de los trabajadores pero ha perdido gravitación esa idea cultural de que la clase obrera industrial está llamada a cambiar el curso de la historia, como planteaban el marxismo y el peronismo revolucionario. Una vez que se quiebra esa figura prometeica que contenía en sí el secreto del cambio histórico, aparece un pasaje de lo homogeneizador a lo fragmentario, a la diferencia. De la política a la post-política. A la fragmentación hay que entenderla, no sólo como una astucia del mercado capitalista, sino que aparece aún en la misma protesta: las feministas se plantean fragmentariamente porque no quieren quedar incluidas en ninguna lógica totalizante que subsuma nuevamente a servidumbre sus planteos, las minorías étnicas plantean su fragmentariedad en función de que no quieren entrar en un universalismo abstracto que desconsidere su identidad, los ecologistas se plantean una determinada protesta en donde quieren claramente diferenciarse de aquellas políticas progresistas pero que no cuestionan la lógica tecno-civilizatoria. En ese sentido, la crisis de la política en general y la crisis de la totalización revolucionaria producen una despolitización por una parte, y una repolitización por otro lado; una desconfianza profunda en la política. Eso es manifiesto en la Argentina y en todos lados diariamente. Las políticas institucionales despolitizan. Y en lo no representado por esas políticas, se vuelve a repolitizar la cosa.

-Entonces la protesta así fragmentada, ¿qué finalidad tiene?


-Yo creo que en este momento, la tensión es encontrar un momento superador a esta fragmentariedad que se reconoce genética de políticas y a la vez reconoce sus limitaciones. En el sentido que aparecen y desaparecen, como por arte de magia y no modifican las circunstancias generales. Por ejemplo, se concretiza la guerra de conquista de Irak, hay una fuerte movilización en España y España se retira de la guerra con el socialismo. Pero se despliegan las problemáticas de modificaciones más trascendentes de situaciones políticas y económicas del capitalismo y la imposibilidad de resolverlas desde una perspectiva transformadora. Las correlaciones de fuerza se inscriben en lo siempre desfavorable. Por lo tanto, esta política de la diferencia también está en crisis, como lo están las viejas ideas totalizadoras de que el partido es la unificación de todo y el reduccionismo de todo a un centro hegemónico. Estas fragmentaciones aparecen por un lado como críticas de aquellas lógicas políticas totalizadoras reunificantes (donde la figura del Estado socialista apareció luego como la amenaza mayor a esta pluralidad, a esta polifonía cultural, social, de género, religiosa imprescindible). Pero al mismo tiempo, toda esta fragmentación termina reclamándole al Estado algo. Precisa que el poder que cambia las cosas sea realmente poder frente a los poderes del capitalismo y sus políticas históricas de dominio. Con lo cual -y esta es la gran discusión sobre kirchnerismo-no kirchnerismo, liberalismo-populismo en América Latina-, lo fragmentario, que vendría a reunir una política antitotalizante y antiestatal, se confunde con lo estatal promotor de modificaciones. El populismo siempre en América Latina fue un complejo ensamble entre lo popular y un estatalismo fuerte. Es decir, hay una combinación perversa o nueva, una combinación interesante donde lo estatal aparece como un elemento esencial para cualquier modificación, en un tiempo que recela de los hegemonismos estatales, tanto desde la izquierda radicalizada de "lucha en la calle", como desde la socialdemocracia liberal.

Entonces, el Tony Negri de Imperio, hace algunos años planteaba que la Argentina no tenía salida bajo un modelo kirchnerista, de un Estado nuevamente intervencionista. Cuestionaba un Estado que busque resolver contradicciones, un Estado guía de políticas que busque equidades, que busque intervenir en la redistribución de la riqueza, que enfrente poderes económicos internacionales, que acote los márgenes de ganancia de las grandes empresas, que negocie la deuda externa con beneficios nacionales, que reformule la justicia corrupta. Eso tanto desde las neoizquierdas antiglobalización y "antipoder", como desde la derecha liberal republicana es visto como una nueva manera estalinista, fascista, a la vieja usanza europea de un Estado que impide la democracia o un nuevo tipo de representación genuina. Pero en la Argentina está visto que no fue así. En la Argentina –esta fue una discusión en el 2001- está visto que toda reformulación y toda nueva política y toda reinvención de la política -como plantearían estos defensores del acontecimiento, como plantearían estos defensores de las políticas de las bases- exige la intervención del Estado. Precisa un Estado popular de corte latinoamericano, democratizador de las reglas democráticas del anquilosado y normativista republicanismo. En este sentido es reivindicable toda la experiencia kirchnerista que vuelve a reafirmar que la critica a lo estatal -que plantea mucha neoizquierda en paralelo a la derecha- es una crítica falsa en el sentido que para ciertos países de América Latina como Bolivia, Argentina, Ecuador o Venezuela, la participación del Estado como organizador de los intereses del pueblo lesionados, es imprescindible para cualquier modificación de las circunstancias. Al respecto de lo que muchos pensaban en las asambleas del 2001 y 2002, donde el Estado aparecía como el enemigo duhaldista, populista, clientelista, corrupto y traidor a las esperanzas. Se vió que la salida del 2001, al contrario de lo que decía - estaba por un Estado mas interventor, por una refortificación del Estado social, que por el sueño utópico de mi vecino como diputado naciendo de un repollo.

-¿Qué papel creés que juegan los medios de comunicación en estas protestas fragmentadas?


Hace 30 años decíamos que los medios de comunicación eran importantes, eran parte de la confrontación de clase, de la lucha social, hay que tenerlos en cuenta, hay que denunciarlos, hay que desmitificarlos, hay que tener medios propios. Bueno, esa era la lucha de los 70.

Hoy es una cosa totalmente distinta. Hoy todo pasa por lo massmediático. Lo massmediático es la forma de ser de lo social y hace al ser social. Casi no se podría discutir nada si no fuese atravesado por lo massmediático. Aquello que no atraviesa lo massmediático es lo más intimo, mi relación con mi novia, con mi hija, con mis amigos. Hay que tener una posición de enorme crítica, de enorme recelo, no aceptar este modelo civilizatorio y al mismo tiempo, reconocer que lo massmediático se ha implantado y nosotros mismos somos los hijos de los massmediático. Por otro lado, en cada una de las circunstancias históricas, lo massmediático hay que leerlo de acuerdo a cómo se posiciona, qué papel o rol cumple en el campo de la lucha social y política.

En el caso argentino, podríamos decir que hay una doble lectura sobre lo massmediático. Ha jugado y juega muy cercano a lo que se llamaría acompañamiento de la protesta social permanente, en el sentido de que la protesta social se nos aparece a nosotros a través de lo massmediático. Porque si no ¿quiénes se enterarían o cómo le daríamos importancia al problema que está sucediendo en ese mismo momento en la puerta del Hospital Garrahan? Es porque lo estamos viendo tomando un café con un amigo, en casa, en una estación de subte, porque se está amplificando de una manera poderosa en nuestros oídos y en los oídos de toda la gente.

Hoy, cualquier problemática aparece, cubre el día, y es totalizada a tal punto que parece como que pone en juego la República. El presidente le plantea algo al general Menéndez o a la Cámara de Casación y se lo está viendo en vivo y en directo, mojado, acusando, y al otro día lo massmediático mismo ha hecho una cobertura, una construcción de esa realidad que nos sitúa en una situación de borde en cuanto a intensidad y presencia. Desde esta perspectiva diría: lo massmediático es insoslayable y hay que ver cómo juega en cada circunstancia.

En la protesta social ha jugado, por una parte, apoyándola. Uno se preguntaría por qué apoyan la protesta social grupos empresarios, que en realidad, estarían más proclives al statu quo, que a darle minutos de cámara al PO cuando hace huelga en un subterráneo. Sin embargo aparece porque eso es noticia, porque forma parte del drama cotidiano, porque es el sentido común, porque forma parte de las historias silvestres con que los noticieros plantean. En fin, toda una serie de elementos que saben manejar muy bien los medios de comunicación para tener lo único que les interesa: gran audiencia.

Para muchos analistas la actuación de los medios en 2001 y 2002 fue provechosa y positiva porque amplificó de una manera determinante y decisiva la protesta social. La propia izquierda, que cuestiona los medios de comunicación de la clase dominante, cuando tiene que actuar está esperando imprescindiblemente la aparición del conglomerado de Clarín para hacer política frente a las cámaras filmadoras.

-El Punto es si mas allá de la finalidad que tengan los dueños de los medios de comunicación, es mentiroso o no ese amplificador.

-Yo diría que los medios de comunicación muchas veces pervierten, instrumentan, manipulan, trabajan y construyen la noticia, pero otras veces -y esto creo que no lo termina de entender el gobierno- son una válvula en donde aparecen cosas que la propia política cambia y esto hay que reconocerlo. Cuando hay una denuncia de determinado negociado, los medios de comunicación, bajo distintos intereses, hacen aparecer la cuestión, en donde después el legislador, el secretario o subsecretario tiene que salir a dar cuenta. Desde esa perspectiva, los medios de comunicación tienen un cierto plus, que podría ser pensado claramente como democratizador de la política, sobre todo cuando la política está concentrada en núcleos muy opacos.

-¿Cómo ves la relación de este gobierno con los medios?


-Mala. El gobierno tiene un enorme déficit, no en los contenidos de las políticas que lleva a cabo, ni en los horizontes-guías de las cuestiones que está tratando de resolver, pero sí en la construcción de la política. Esto se percibe también en la relación del kirchnerismo con la prensa, atravesada por una concepción de la política muy cerrada en sí misma, muy sectorizada en un grupo de poder muy receloso sin la grandeza para delegar poder y variables. Esto se nota en la incapacidad que tiene para abrirse a diálogos con la propia sociedad y con el periodismo. Se puede pensar que el periodismo es enemigo y que responde a intereses, pero no se puede negar una instancia decisiva, que es la información.

Por otro lado, en la crítica, en la prensa, en el dialogo crítico con la prensa, Kirchner ha logrado desmitificar una infinidad de noticias que la prensa plantea como neutras y como naturales. Lo cual me parece muy interesante en el sentido de que ha producido una conciencia diaria de aquello que, como los medios, no son pensados como se piensa el resto de lo social. Los medios son como el novelista que escribió la novela que estoy leyendo: lo no pensado de la trama. Esa mala relación que tiene Kirchner con la prensa, por anticua y a la vez por impericia, es por otra parte con la intención de discutir con la real oposición. Pero hoy uno no puede negarse que la gran instancia organizadora que piensa y calcula a la sociedad argentina no son ni Macri ni Lavagna, sino el diario La Nación tanto como la iglesia, que organiza diariamente la agenda de lo que hay que discutir y que luego van a repetir como loros infinidad de medios y hasta los propios políticos. Es un excelente diario de intereses que están afectados por la política popular kirchnerista. Es un diario excelentemente hecho para lo que se propone, evidentemente es un diario ideológico e ideologizante, que expresamente plantea opinión, además de información.

-¿No será que Kirchner también aprovecha que hay una mala imagen de ciertos medios para hacer crecer su caudal político?

-Los medios por un lado tienen mala imagen, pero por otro el periodismo aparece todavía con una tonalidad justiciera importante. Pero en general la sociedad no está tan apegada a los medios como uno puede suponer. El argentino es básicamente un despolitizado, no un desconcientizado. Yo diría que hay un 70% de la sociedad que vive al margen de la noticia política diaria, permanente y obsesiva. Los medios de comunicación, que son generalmente opositores o críticos, no tienen una relación como nosotros imaginamos que tienen con la sociedad. Kirchner avanza mucho más en serio con su propuesta que los propios medios de comunicación. Una familia media popular argentina no tiene una preocupación política importante por encima de cualquier otra cosa. El tipo de conclusión que hacen los sectores populares es más sabio, en el sentido de que parte de lecturas decisivas y esenciales y no de si estuvo bien Alberto Fernández al decirle tal cosa a Borocotó. Esas son más bien problemáticas de un determinado nivel social lector, particularmente gorila, pensado en agigantar esas horribles anécdotas que tiene también el kirchnerismo y nadie las puede negar, y que refleja su poca capacidad de construir efectivamente política en el campo de la política y de los cuadros políticos dirigentes, intelectuales y universitarios. Los medios tienen incidencia fuerte pero en lo político decisivo la resemantización que hace la sociedad es distinta a la que uno puede pensar. En cada época los sectores populares mayoritarios apuestan a lo que se juega de fondo en la historia, y no a un encadenamiento de anécdotas impuestas por una lógica ajena a sus pesares. Esa es la historia del peronismo desde 1945: lo afortunadamente ininteligible para sociólogos y encuestadores ilustrados saltando de rama en rama. Como decía Gatica, yo no hago política, soy peronista.

-En este momento donde hay cambios en Latinoamérica que demandan una nueva interpretación de ciertas cuestiones, ¿cómo está campo de los intelectuales?


-Estamos sobre una campana cultural de época que se inicia en los años 80, que se llama la revolución neoconservadora en lo cultural y liberal en lo económico, donde vuelve a releerse el mundo en términos claramente de derecha. Entonces aparecen las políticas de ajuste, el "pueblo" como una mala palabra, el fin de las demandas abusivas, la recetas para controlar las democracias, las izquierdas siempre totalitarias, el individualismo como la única libertad de consumo que vale, el parlamentarismo como única forma de representación aceptable, el liberalismo como falso sinónimo de democracia, y la política como un cuadriculado luego de aceptar las lógicas performativas del mercado. Todo esto fue una tarea no solamente estructural de flujos de inversiones sino también periodística, intelectual, académica y de difusión. Podríamos decir que el 90% de los medios de masas responde hoy a estas doctrinas. El indígena del altiplano debe hacer política como lo indica la tradición anglosajona, debe venerar el voto aunque se cague de hambre. Lo que podríamos llamar "el intelectual de los movimientos populares", está trabajando en otra dimensión, en tareas militantes que apuntan a otra articulación, a otro tramado, otra lógica. El credo republicano liberal en América Latina tiene una triste biografía de entrega, explotación, represión militar, despojo y exterminio social. Su prontuario en la Argentina es tan infame y criminal que es irrisorio que pretenda enseñarle democracia a alguien.

Pero en cuanto a los debates que se dan hoy en la sociedad y en el sentido común imperante, tanto la izquierda como los movimientos nacionales y populares pierden 5 a 1 frente a esta política neoliberal. Creo que este es otro elemento donde el kirchnerismo se limitó mucho, mostró su debilidad. Porque si uno quiere cambiar realmente una edad histórica del país y refundar elementos en términos culturales y éticos como lo quiere hacer Kirchner desde una impronta popular de nuevo cúneo, indudablemente hace falta una creación fecunda y profunda en el mundo de las ideas, del debate ideológico. Hace falta un tiempo político intelectual nacional amplio, abierto, de primer orden y que de pelea, y que enfrente, que proponga sus lógicas de lecturas, que lleve a ese plano de las concepciones la lucha social y nacional. Que haga cultura, esto es, el punto máximo de hacer política. Esta es una materia pendiente del Kirchnerismo: abrir un tiempo intelectual, abrir un tiempo de creación de nuevas mentalidades e imaginarios epocales, abrir un tiempo crítico del pensamiento y de un pensamiento crítico que acompañe a la idea de una refundación del país. Hay que empezar a intervenir en la batalla cultural. Y la universidad es un punto estratégico.

-¿Cómo?


-No podés tener un Albistur al frente de los medios de comunicación. Tenés que tener una persona que piense y repiense las cosas en términos políticos ideológicos, de pensamiento noble, ni farandulesco, ni de espectáculo, ni académico, ni burocrático antidemocrático. Que piense cómo reconstituís ideas, qué papel le das a los artistas, a los intelectuales, qué papel le das a una Educación. Se necesita una gran reinvención cultural que alimente las grandes políticas de una Argentina sensible y pensante sobre si misma. Nada de eso se hizo ni se hace. No pensar políticamente el campo cultural, sino pensar culturalmente toda la política. Eso hace el sistema de dominio todos los días sobre nosotros. No ya una educación sistémica sino a una educación en todo lo asistémico, en relación al arte, a las variables artísticas. Creo en ese sentido, que tiene más olfato Cristina que Kirchner. Kirchner es más bien un personaje que no le da la suficiente importancia a lo que es la refundación de una historia en términos de ideas, de renacimiento cultural en disputa contra una cultura dominante. Hay una especificidad de la cultura hoy, que es vencer en la representación de las cosas y los mundos simbólicos. Y si esa contienda no la ganás se te viene inmediatamente en contra casi cualquier acto que hagas o digas. Estás viviendo permanentemente con un determinado dominio que te explica cómo son las cosas al contrario de lo que realmente son.

-¿Cómo ves a la Universidad en este compromiso que tendría que asumir?


-La Universidad tiene el desafío de reencontrarse con una causa nacional y popular, luego de lo que fue un profundo fracaso de la Universidad Nacional y Popular de los setenta. La Universidad no deja de ser un sector social privilegiado, una cultura que ha entrado de lleno en lo que podríamos llamar la ideología del individualismo, de la competencia, del triunfo personal, de la despolitización y de la antipolítica. El desafío es combatir contra eso, aprovechando que se está viviendo una época excepcional. Y si no es excepcional, uno se la inventa como excepcional. Cuando se juntan 20 alumnos y se deciden colectivamente, tienen que pensar que parten la historia en dos, un antes y un después. Si no, no vale la pena ni empezar. Dar una batalla entre posiciones nacionales y populares contra posiciones liberales reaccionarias y reconstituir una Universidad en relación a un nuevo destino recuperado del pueblo. Es difícil, porque la Universidad viene de una crisis, ha sido patrocinada por lo melifluo del radicalismo durante dos décadas y hay una izquierda que toma la universidad como una especie de terreno utópico, de ciudad infantil donde juegan a la mancha leninista. Pero al mismo tiempo hay un momento auspicioso en el sentido de que se está viviendo una situación donde las políticas más importantes que definen lo que es el país tienen que estar en la Universidad y la gente que está en la Universidad tiene que dar la batalla ante esa comunión de circunstancias, pero sabiendo que se viene de años en donde las ideologías hegemónicas son otras. La lucha argumentativa, reflexiva, conceptual, teórica, y por ganar los pasillos, y por colgar los carteles más altos, y convocar, y politizar: todas son importantes.

Es un momento propicio, porque aparecen con mucha más claridad los sectores populares y los sectores antipopulares. Las derechas y las izquierdas, cuando las derechas dicen ilusoriamente que ya no existen más ni derechas ni izquierdas. Ya sea discutir sobre las fuerzas armadas, sobre la Corte, sobre Moyano, o América Latina o el peronismo, o la seguridad, o el garantismo, o la miseria, o el arte, o los medios de masas, o los programas de estudio. O la ley, o qué cosa es hoy un abogado, un juez, un fiscal. Cosa que, con el menemismo y con la alianza no acontecía porque esa fue la Argentina de la muerte en el alma. Ese mar de confusión que duró diez o doce años no lo tienen ustedes. Hoy hay una situación mucho más clara. Más cotidianamente confrontativa. Más la Argentina real, sin disfraces. Hoy la iglesias es lo que siempre fue la iglesia, y los ganaderos lo que siempre fueron, y los gorilas lo que siempre fueron los gorilas. De golpe, el peronismo volvió a ser la izquierda y esto no deja de ser un logro histórico del kirchnerismo porque el peronismo había dejado de ser izquierda en 1974 para pasar a ser Frankenstein. Esta es una situación netamente aprovechable para transportar a la Universidad a un debate que cuenta de eso.

-A la vez ciertos sectores de izquierda, dicen que lo que logró el kirchnerismo fue fragmentar el campo popular.


-La crítica al peronismo y al populismo tiene una historia larga que va desde el 45 al 74. Para la izquierda dogmática, el peronismo es bonapartismo, tiene un falso discurso, es conciliador de clase, es un pro imperialismo disfrazado. Y ahora la derecha vuelve al árbol, king kon vuelve a comer la banana nacional, vuelve a no depilarse y sale con todo y dice: "esta variable peronista sí que es la peor. Trae aparejada una serie de elementos que van a limitar profundamente nuestro poder de renta, nuestro poder de ganancia, nuestro descrédito con la embajada yanqui, nuestro poder político, nuestro poder eclesial, y a decidir sobre cosas que son absolutamente nuestras por alcurnia y tradición, como lo son la Corte, la cancillería, el ministerio de defensa, la política internacional y la biblioteca nacional." Tenemos eso que se produjo en el 45 y en el 55: la reunión de izquierda y derecha.

El peronismo -recojo aquella famosa frase de Cooke- es un hecho maldito. Algunas veces y en muchas épocas también para los peronistas. No solamente para la oligarquía vacuna, sino para todos los que están situados en la escena histórica. Imagínense un tipo que tiene mi edad -60 años- y que fue gorila. Está loco a esta altura. Hace 60 años que no puede desembarazarse del peronismo. Como digo, el gorila es un peronista que cumple la función de gorila en la historia nacional, es un imprescindible para un consumar un sentido completo. Es una cosa "que no se va a acabar nunca". Y que todos pensaban que se había terminado porque Menem lo había vendido, lo había subastado, lo había tirado como resaca. Aparece el flaco alto, habla de los 70' y vuelve a traer a colación una serie elementos. Entonces, digo, también ahí hay algo de maldito, en el sentido de, como diría Roland Barthes, maldito del tipo que no es invitado a comer y se mete y transfigura al resto. La izquierda no puede ser izquierda, como lo es en Chile. La derecha no puede ser derecha porque está metida también en el peronismo. Los radicales terminan siendo peronistas porque descubren que en realidad un tipo como Kirchner es los dos movimientos juntos, es el radicalismo y el peronismo. Los comunistas terminan votando peronismo. El que abandonó el peronismo porque el peronismo no fue más de izquierda no lo soporta tampoco porque ahora ya es tarde para él y el peronismo se volvió de izquierda. El que era radical, de alguna manera nacional, tampoco soporta que la historia iba a terminar en tres candidatos peronistas con los radicales votándolos. Hay una cosa histérica. Uno se ríe de la eternidad del peronismo. Como me decía Mario Kestelboim en el exilio: "Perón es eterno y el peronismo es eterno, en serio, no te rías, no va a morir nunca". Está más allá hasta del efecto invernadero en el planeta.

-¿Cómo ves a América Latina?


-América Latina es un continente que es como la mujer de tus ensueños. Vos sabés que en algún momento te va a frustrar en algo, es media histérica. No que de acá se salga hacia una definitiva autonomía, pero creo que es un momento importante y que puede tener una continuidad, que puede avanzar más.

El llamado populismo es la forma que tuvo América Latina para que el pueblo inventase una política para sí mismo, que no lo dio la izquierda y no lo dio el liberalismo, que eran políticas de otros para los de abajo. La historia latinoamericana ha encontrado su autonomía política y su autenticidad, en la constitución de movimientos populares que rompían la lógica de una forma de inteligibilidad política que compartía el liberalismo y la izquierda. Todo lo que fue historia del pueblo en América Latina es popular nacional. No hay otra historia. O es liberalismo, con o sin dictadura, o es nacional y popular. En la Argentina, sobre todo con la historia del peronismo.

La historia Latinoamericana te da eso. Lo más genuino es la construcción política en nombre del pueblo a través de un Estado popular que genera un proceso de democratización económica, social y cultural. Esto se da contradictoriamente -como son los populismos-, equívocamente, exageradamente y en general terminan en derrotas (salvo la revolución Cubana que se perpetuó y que adquirió un signo marxista-socialista muy fuerte). Pero eso no significa que no dejan una impronta: la memoria de lo que podríamos llamar un piso de dignidad, de un piso de justicia. La mítica de un colectivo inmenso. En la Argentina eso es evidente. El peronismo es el piso de justicia, lo que al parecer no se transa, por eso el peronismo no muere, aunque anda brutalmente golpeado el pobre.

Hoy aparecen regímenes de fuerte conmoción de corte populista en el continente. Por una serie de encrucijadas, de coyunturas y de azares, se dan hoy siete u ocho gobiernos que pueden sentarse a conversar y tener una serie de elementos nacionales y populares de reivindicación de América Latina y de crítica a un actual dominio del mundo. Una situación excepcional, única. Hay que aprovecharlo de manera rotunda porque muy pocas veces se dio en América Latina como sinfonía democrática. O sea que es un panorama alentador.

A diferencia de si vas al territorio europeo, a diferencia de si vas al territorio africano, a diferencia de los ex países del este europeo que pasan del comunismo impuesto al más desenfrenado liberalismo, a querer ingresar a la OTAN y a querer ser siervo de los Estados Unidos. Desde esa perspectiva, es una época democrática excepcional la que se está viviendo en América Latina.

Saludos
D.F.

Imagen: www.weinsteiner.net

36 respuestas:

Mauri dijo...

Excelente Diego, no tiene desperdicio, hay conceptos, ideas y planteos para todos los gustos. Me quedo muy presente la diferencia entre "desconcientizacion" y "despolitizacion",muy buena observacion que permite explicar cosas que si no es bajo la diferencia que esas dos palabras encierran, no se entenderian.
Sus criticas a la gestion comunicacional del Gobierno estan muy bien presisadas, alli tambien sabe diferenciar el tema medios e informacion con mucha elegancia y obviamente llaman mi atencion, porque se nota de lejos que es verdad, el Gobierno tiene ahi una grave deficit que solo lo repararia la sancion de una nueva Ley de Radiodifusion a la medida de nsootros,los que hacemos de eso de informar una religion diaria.
Que cuadrazo.Mas tiempo pasa mas sabio se pone Csaullo.
Saludos

Diego F. dijo...

Sí Mauri, da gusto leer a tipos como Casullo. Sobre lo que señalás, apenas pueda voy a transcribir una parte de una entrevista a Forster en la que describe impecablemente el quid de la cuestión...
Abrazo

Nacho dijo...

excelente! que gusto leer a Casullo.

hay una izquierda que toma la universidad como una especie de terreno utópico, de ciudad infantil donde juegan a la mancha leninista

jaja me gusto esa frase.

La Ley de Medios, lamentablemente, se freezo hasta el año que viene...

Francisco dijo...

Estuve leyendo el informe contra TVR, y los comentarios de los visitantes. Yo creo que para opinar deberian primero leer algunas entrevistas que hizo Gvirtz cuando se le pregunto acerca de porque apoyaba ahora al gobierno. Y quedo muy claro, por lo menos para mi, que TVR no apoyo al campo, sino que mostro la peor cara de nuestro gobierno. De hecho, en la seccion "sociedad registrada" se los ridiculizo bastante.
Con respecto a que dedican mucho tiempo a la tele berreta, yo no concuerdo. De hecho el programaque estuvo Lanata, pasaron cosas muy interesantes. ultimamente abordaron el tema de las becas de macri, el conflicto en bolivia, la caida de la bolsa, la valija de antonini, los trenes en argentina. Que se yo, me parece un muy buen programa, y si bajó el rating no es por que la gente se dio cuenta de tal o cual cosa, sino porque Zapping muestra mas culo y tetas, y tv morbo. Es simple.
Un saludo
Y AGUANTE TVR CARAJO!!!!!!!!!!!!

Diego F. dijo...

Nacho: Cuando posteé esto sobre lo que decís del freezeo de la ley de radiodifusión (y luego esto) muchos decían que estaba bien, que no es momento, que la relación de fuerzas, que el posibilismo y que se yo... la verdad que sigo sosteniendo la necesidad imperiosa de mandar una Ley de Radiodifusión democrática y plural, y me parece que el Gobierno sigue sin entender que allí está la madre de todas las batallas. Esa decisión de postergarla (o cajonearla) la van a terminar pagando carísimo el día que aparezca otro conflicto en el que los medios vuelvan a actuar como parte y usen su poder de fuego en conjunto. Una pena.

Francisco: ningún problema con tu comentario, pero volvé a ponerlo en el post correspondiente por favor.

Saludos

ElRuso dijo...

Fue leer el post y salir a conseguir "Las cuestiones" de Casullo.

PD.: tema Ley de RadioDifusión, HAY QUE HACER CAMPAÑA CON EJE EN LOS 21 PUNTOS!!! http://www.coalicion.org.ar/

Esteban dijo...

Algo que ver con MEC este hombre?

Anahí dijo...

Estoy leyendo su post, y escucho en la am 530 de Madres que Nicolás Casullo falleció. ¡Dios, será que sólo te llevás a los buenos!

Diego F. dijo...

Me enteré recién Anahí, es increible.. habiendo tanto garca para llevarse... ¿será que la parca es de derecha?

Anónimo dijo...

http://www.clarin.com/diario/2008/10/09/um/m-01777895.htm

Ahí la noticia...

Anónimo dijo...

Sos yeta diego...
Podrias publicar una entrevista a Macri, a ver que pasa...

Tomás dijo...

No, Esteban, no es nada de MEC.

Un garrón.

natanael amenábar dijo...

Los homenajes se hacen en vida, qué mala leche. Un abrazo para la familia. Qué cosa, justo termino de leer la nota, voy a Clarín y me entero de la muerte.

BENJI dijo...

que mala leche.
un gran hombre y un increible intelectual.

falc dijo...

Que tristeza... me acuerdo cuando daba clases de Historia del Arte en la UNER, con su pinta de Doctor Chapatín... y después haber leído su historia militante en La Voluntad... Mucho nos deja...

EL HIPPIE VIEJO dijo...

Me acaba de decir una amiga que ayer le recomendé este blog-
una gran pena!!!

Nacho dijo...

pero que coincidencia y que mala leche...

en la nota de Clarin dice:

Si bien su última creación colectiva fue el espacio Carta Abierta, una reunión de intelectuales que acompaña críticamente la gestión del gobierno, Casullo fue un pensador de una profundidad reconocida en el ámbito académico nacional e internacional.

No les hace ruido ese "si bien" al principio del parrafo ?

Ducka dijo...

Saludos al General Compañero!

Mauri dijo...

Que lectura diferente que hago hoy de este texto. Ayer fue una gran post.Hoy es oro en polvo.

Mauri dijo...

..mas tiempo pasa mas sabio se pone...
imaginate casullo con 10,15 años mas...vida regalale 10 años y llevate a menem, sebrelli,menendez...no?...no...

Fernando Cassia dijo...

Mauri: hoy nos enteramos que falleció Casullo.

Acá postié un interesante video con una charla de Casullo en ATE.

...y los previsibles comentarios llenos de odio de los "foristas desaforados" de LA NACION PRO...

FC

Fernando Cassia dijo...

Diego F: sabés por qué los HDPs como Grondona, Bernie, el Faraón de Anillaco y demás HDPs viven 100 años? es fácil...

1. En su puta vida LABURARON
2. No se tienen que hacer mala sangre como el resto de los mortales, siempre se acurrucaron con los poderosos
3. La juntan con la pala y en conclusión tienen las mejores prepagas
4. Como están al pedo se hacen 104 chequeos por año... si tienen alguna enfermedad se la detectan al toque.

Una lástima lo de Casullo. ¿Estaba enfermo y fué de repente?

Yo igualmente sospecharía de los gauchócratas... como fundador de Carta Abierta el tipo era una voz disonante que molestaba... sólo espero que no le hayan convidado un café como a Pirker...

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la súbita muerte del comisario Juan Pirker, el 13 de febrero de 1989. Su gestión, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, estaba marcada por una impronta democrática a partir de sus posiciones públicas, pero más aún por la resolución del secuestro y muerte del empresario Osvaldo Sivak, donde quedaron involucrados miembros de su Fuerza. También había sacudido a la opinión pública cuando, tras la sangrienta recuperación del cuartel de La Tablada, tomada por el Movimiento Todos por la Patria el 23 de enero de 1989, dijo que a los integrantes de ese grupo él los sacaba con gases lacrimógenos.Esas actitudes, que implicaron confrontaciones con otros núcleos de poder, levantaron la sospecha, nunca comprobada, de que la muerte de ese hombre asmático en su despacho y por un paro cardíaco podría haber tenido otro origen.
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Ya sé soy paranoico. Pero como dijo Andy Grove (ex-CEO de Intel "only the paranoid survive").

FC

Anónimo dijo...

Uno menos.

Anónimo dijo...

Menos mal que la parca no se enteró de la crisis. Esperemos que pase por lo de Hebe y Estelita, y ya que estamos se lleve al grupo Fénix, Pino, y los "intelectuales" (juas) de Carta Abierta. Saludos.

Diego F. dijo...
Fer: no lo tengo, necesito $$$ para comprar más disco porque no da abasto esto.

Aldo: pero esto es una perlita. No sabía que había muerto Dino Risi, se ve que la parca anda laburando a full con esto de la reactivación...

Diego P dijo...

Y se murio..

Anónimo dijo...

Lo despedimos con todos los honores:

http://www.ejercito.mil.ar/bandas/mp3/Avenida%20de%20las%20camelias.mp3

Anónimo dijo...

Podemos ponerle onda al velorio con este pibe, te acordás Diego?

Diego F. dijo...

Qué cosa che, tanto comentario tan valiente y desde el anonimato. ¿Qué le pasa a los miliquitos, tienen miedo de poner la caripela a la hora de decir las imbecilidades que están diciendo? Es decir, ni siquiera su identidad blogger se animan a poner a la hora de decir las barbaridades que dicen...
En fin, peras al olmo...

patricio dijo...

como siempre no tengo mucho que decir que valga la pena....y menos hoy , lo que no deja de asombrarme es que mucha gente se ponga contenta.hasta siempre compañero.

falc dijo...

Ahora están contentos porque no saben que dentro de poquito les va a tocar a ellos... y no van a tener a nadie que los recuerde como tantos recuerdan a Casullo, gran pensador, gran profesor y mejor persona. Y con una vida mucho más plena e interesante que la de estos gusanos anónimos.

Manuel dijo...

Todo muy interesante! Pero hay una omisión que me llamó la atención en medio de tanto hablar de derechas e izquierdas...

Y la derecha sindical?

Las. Tel dijo...

Fernando, una cosa es ser paranoico y otra muy distinta es ser idiota y fabulador....

Fernando Cassia dijo...

las tel: yo no afirmé, pregunté si Casullo tenía alguna enfermedad previa o si fué de golpe estandon "bien" de salud.

Y si, según la historia oficial Pirker murió de muerte natural, también el represor Febrés después de la "última cena" con un amigo y Lourdes Di Natale "se cayó" al vacío tratando de colgarse al cable...

FC

Carlos Boulliat dijo...

Siempre que entro al blog, pienso en que muchos de los que opinan (escudados en un "anónimo" o en un nick tanto de blogger como otro -que igualmente poco aporta como referencia de algo real-)si se juntaran personalmente discutirían y generarían cosas realmente interesantes, dejando de lado las agresiones rídiculas que se propician y las chicanas malintencionadas que se lanzan.
Hay gente valiosa, pero a veces se concentran tanto en pelearse que dejan de lado la verdadera discusión que es la que genera riqueza intelectual y cultural, y que ayuda a ver el mundo un poco mejor.

Saludos, y sigo pensando que el blog es de excelente calibre

Anónimo dijo...

En qué hospital público nacional y popular murió el amigo?

Sanatorio Ottamendi y Miroli? Pero si es una clínica privada del capitalismo salvaje!!! Siempre la misma izquierda hipócrita, el estado para todos menos para ellos.

Fernando Cassia dijo...

anónimo cagón: es al revés pelotudo... el (o su familia) usó su dinero para pagar la clínica privada, dejando el hospital público disponible para otros que no pueden pagarla.

"son de izquierda y tienen plata"

o

"son de izquierda y se visten bien".

Pareciera ser que para la derecha hay que vestir harapos, vivir en una choza y no comprar ningún servicio privado para ser de izquierda.

"usan servicios de los privados" como si fuese una contradicción...

Que argumento más infantil por favor..

Salame.

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