jueves, noviembre 22, 2007

Viva La France



La noticia recorre el mundo y acá son pocas las reacciones. En Francia están hace más de una semana en huelga. Empezó por un intento de achique de los empleos públicos y modificación del régimen de jubilaciones. Lo que quiere hacer el Primer Ministro francés es achicar a la mitad el personal en algunos rubros, esperando que se jubilen los que al día de hoy trabajan. El pueblo francés es terco, obstinado y tiene una historia de lucha. Defienden los intereses nacionales y no tienen problemas en enfrentarse hasta las últimas consecuencias con quien ose retrotraer el Estado de bienestar que tanto les costó conseguir.

Sarkozy se puso duro y dijo que "no cederá y no retrocederá" ante las protestas. Lo dijo en pleno apogeo de las protestas. Ahí fue cuando a la huelga se sumaron trabajadores del correo, maestros, controladores aéreos y personal de hospitales para protestar contra los planes del gobierno de reducir empleos; se solidarizaron incluso los trabajadores de Air France, aunque sus intereses particulares no hayan sido tocados. Lo hacen porque saben muy bien que mañana les puede tocar a ellos.

Es interesante ver las similitudes del discurso de Sarkozy con el discurso de la derecha argentina, esa que desde los medios chorrea grasa con frases hechas que siempre ponen a los huelguistas como criminales peligrosos. Recordemos lo que se dijo sobre los trabajadores del subte cuando pararon e incluso la calificación de "terroristas" que un ministro utilizó para referirse a los huelguistas del hospital Garrahan.

"Pienso en los millones de franceses que después de una jornada de trabajo no tienen autobuses, metro ni tren para volver a casa y que están cansados de ser tratados como rehenes". El gobierno impulsa cambios que perjudican al pueblo, el pueblo reacciona y de repente se convirtieron en secuestradores. Notable.

A todo esto la prensa francesa insiste y repite al mejor estilo Goebbeliano que la mayoría de los franceses apoyan a Sarkozy en este tema.

Por otra parte, unos cuarenta centros universitarios siguen en paro contra una ley que propugna una autonomía presupuestaria y de gestión del personal de la universidades, lo que es considerado por los estudiantes y autoridades universitarios una "deriva hacia la privatización" de la enseñanza superior. Quieren privatizarles la educación superior.

La reflexión que surge de cómo encara el pueblo francés el intento de avasallar los derechos y privilegios que tienen en comparación con los paises que caimos bajo el encanto de la flauta neoliberal, es que es mucho más fácil para el poder saquear un país y destruir sus instituciones de bienestar cuando el pueblo está despolitizado.

En América del sur tuvieron que despolitizar a la sociedad por medio de dictaduras cuyos torturadores fueron todos entrenados en la escuela de las américas. Gracias a estos regímenes terroristas que florecieron bajo el amparo de Estados Unidos durante los 70's, y gracias al Plan Condor, no es para nada llamativo que en nuestro país se hayan regalado los recursos naturales, las empresas estatales, se hayan desmantelado los pocos bastiones que quedaban relativamente en pie del Estado de bienestar; y todo esto sin resistencia. Incluso uno ve cómo en Irak tuvieron que invadir el país para apropiarse de su petróleo y todavía el pueblo iraquí sigue resistiendo. Acá nuestros deplorables dirigentes políticos votaron -en una escandalosa sesión- en nombre nuestro por darle a empresas privadas el petróleo. Cero resistencia.

En Argentina el pueblo no sale más a la calle, sólo en casos excepcionales como cuando a la clase media nos tocan el bolsillo. Ni en pedo saldremos porque el salario mínimo, jubilaciones y asistencia social sean inferiores a la línea -mal dibujada- de pobreza; porque sigan estando en sus juzgados los mismos 10/12 jueces federales que garantizaron la impunidad de las grandes causas; menos que menos salimos -a pesar de haber un amplio consenso incluso entre sectores empresarios de clase alta- a presionar para que se pague sólo justo con respecto a la deuda externa, en Córdoba se robaron una elección y nadie sale a impugnar al fraudulento Schiaretti.

Estamos tan despolitizados, tan desmovilizados que ya no hablemos de grandes causas o ideales: ni siquiera baja la gente a las reuniones de consorcio del edificio donde viven, por más que haya problemas graves. ¿No será hora de reflexionar acerca de qué tipo de sociedad resulta de la desmovilización y despolitización?

Más sobre la huelga y protestas en Francia aquí, aquí, aquí y aquí.

Saludos
D.F.

1 respuestas:

Ariel dijo...

En su momento quise escribir un post sobre el tema, pero siempre surge un imponderable. Pero ahora que me lo recordás, no puedo menos que ponerlo de nuevo en palabras: en un momento de conflicto gremial en el subte, los jóvenes de ayer salieron a decir que los trabajadores del subte estaban saboteando el servicio (sosteniendo la iniciativa de desafiliar a un delegado gremial). Días después, apareció la noticia de que, por un mal apuntalamiento en las obras de extensión, había una casa en Flores que se estaba partiendo desde sus cimientos. Pero eso fue mostrado como una nota de color, no como el "sabotaje sistemático" que supone la construcción de un subte en las precarias condiciones de la industria de la construcción en la Argentina, un país flexibilizado.
PD: cuando fueron los incendios de autos hace un par de años, los medios en este país tardaron como 200 Peugeot y más de 300 Renault para dar cuenta de lo que estaba sucediendo ("es que el primer Mundo a veces es tan grassa...., ¿vistes?").

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